Lo que prometía ser una tarde ideal para disfrutar de la inauguración del Mundial 2026 terminó convirtiéndose en una prueba de resistencia para los aficionados reunidos en el malecón de Progreso, Yucatán, donde una fuerte tormenta cayó minutos antes del inicio de las actividades programadas.
Aproximadamente 35 minutos antes del arranque de la transmisión del encuentro entre México y Sudáfrica, una intensa lluvia comenzó a azotar el puerto, acompañada de viento constante, obligando a los asistentes a buscar refugio como pudieran.
Nada impide bloquear las lluvias
Aunque autoridades estatales y municipales instalaron toldos para proteger a las familias que acudieron al evento, estos resultaron insuficientes ante la fuerza del aguacero, que en cuestión de minutos empapó sillas, equipos y a la mayoría de los presentes.
El escenario lucía ideal durante gran parte de la tarde. La playa, la arena y una temperatura agradable, pese al cielo nublado, invitaban a disfrutar del ambiente mundialista frente al mar. Sin embargo, el clima cambió repentinamente y la lluvia se convirtió en la protagonista de la jornada.
No se rinden ante las fuertes lluvias
A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, el ánimo de los asistentes no decayó. Entre porras, aplausos y gritos de apoyo a la Selección Mexicana, cientos de personas permanecieron en el lugar para celebrar el inicio de la máxima fiesta del futbol.
Las imágenes del malecón hablan por sí solas: aficionados completamente mojados, pero decididos a no perderse el arranque del Mundial, debido a que a un costado un restaurante proyecta el partido en una pantalla gigante.
Y así, demostrando que ni la lluvia ni la tormenta fueron suficientes para apagar la pasión futbolera en el puerto de Progreso.
AI