La inversión de una mujer contra la de un hombre en cuestión de cuidado personal e higiene difiere mucho y depende de los intereses y necesidades de estos, pero por lo general el de ella será considerablemente más elevado.
Un ejercicio realizado por MILENIO Monterrey, en donde se compararon los precios de productos en supermercados y tiendas de autoservicio arrojó que una mujer puede gastar entre 50 y 200 pesos más tan solo en productos de cuidado personal e higiene.
Un hombre y una mujer compararon, por separado, precios de productos básicos en diferentes marcas, presentaciones y tamaños, además de que se entrevistó a compradores en estas tiendas para conocer su opinión al respecto y si estaban de acuerdo con las teorías de la existencia de un -impuesto rosa a los productos femeninos.
“El cuidado personal sí es más caro para nosotras, todo lo que tiene que ver con cremas, jabones, artículos para el pelo, todas esas cosas son más caras para las mujeres.
“No sé si existe el impuesto rosa pero a veces solo porque algo está hecho para las mujeres es mucho más caro que el de los hombres”, explicó Luisa Zambrano, cliente de un supermercado al sur de Monterrey.
Otras cinco mujeres coincidieron con ella, mientras los hombres entrevistados aseguraron que no se han percatado de la diferencia de precios (y atribuyeron el mayor gasto a que las mujeres son más exigentes con los productos que usan), pero no descartaron que exista una diferencia en la inversión que tienen que hacer las mujeres.
“Muchas de las ocasiones es por la marca y por el tipo de ingredientes con el que están elaborados algunos productos que ellas usan, además de la alta demanda que ellas tienen de estos artículos para lucir espectaculares”, consideró Arturo Morales, comprador del sector de Guadalupe.
Tan solo en el comparativo de gastos que se hizo por una mujer y un hombre, en la cuenta final el hombre invirtió 225.60 pesos para sus productos de higiene y cuidado personal, mientras la mujer gastó 231.09 pesos.
Los productos considerados fueron: cepillo de dientes, pasta de dientes, rastrillo, crema para afeitar, jabón para cuerpo, jabón para cara, shampoo, acondicionador, y desodorante.
Se optó por elegir productos con precios intermedios, es decir, ni el más barato ni el más caro, de diferentes marcas (por lo general, las más comerciales), el mismo contenido del producto y se decidió por aquellos que estaban promocionados para “ella” o para “él”, estas condiciones en la medida de lo posible de lo que ofertan las tiendas.
Cabe señalar que en algunas de las categorías (pasta de dientes, por ejemplo) rara vez se promocionó el producto para algún género en específico, mientras en otros (como el cepillo de dientes o el rastrillo) se buscó la misma marca, el diseño era similar si no igual pero se diferenciaba el producto por el color; el de la mujer por lo general en tonos rosas o morados.
En el caso del rastrillo, cabe señalar, que pese a ser la misma marca, y el mismo diseño, el producto se elevaba en 10, 15 o hasta 20 pesos solo dependiendo para quienes estaba enfocado y del color.
Esto sin dejar de lado los costos en cremas faciales y especializadas para mujeres que es posible comprar en folletos, catálogos o en tiendas especializadas.