Los negocios enfrentarán nuevos retos ante la reducción de la jornada laboral, advirtió la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Conacaco), al señalar que mantener el empleo formal implica costos adicionales. La Confederación fijó su postura durante una conferencia en Aguascalientes, con la participación de Maricela Acosta Herrera, presidenta de la confederación en Aguascalientes.
Además del salario, un negocio asume cuotas patronales al IMSS, aportaciones al Infonavit, impuestos sobre nómina y prestaciones como aguinaldo, vacaciones, prima vacacional, PTU y previsión social.
En conjunto, estas contribuciones pueden representar una carga adicional de hasta 40 por ciento del salario. A ello se sumará la reducción gradual de la jornada: de 48 horas en 2026 a 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030, sin reducción de salarios ni prestaciones. La STPS ha planteado que 2026 funciona como periodo de transición y que la primera disminución se aplicará a partir de enero de 2027.
Los ejercicios de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio muestran que el costo contable por hora disponible podría aumentar 4.35 por ciento en 2027, 9.09 por ciento en 2028, 14.29 por ciento en 2029 y acumular un ajuste de 20 por ciento en 2030.
Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Jornada Laboral refuerzan la urgencia de una transición diferenciada: 71.4 por ciento de las empresas anticipa un incremento en sus costos; 66.72 por ciento plantea la necesidad de reducir impuestos; y 58.85 por ciento prevé dificultades para cubrir turnos, aun con el esquema gradual.
Octavio de la Torre de Stéffano reconoció la disposición del secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, para mantener una ruta de diálogo en torno a la implementación de la reforma, y señaló que las propuestas de la Confederación buscan contribuir precisamente a esa siguiente etapa.
"Queremos mejores condiciones para quienes trabajan, pero también necesitamos cuidar a quienes generan esos empleos. Si queremos más trabajo formal, la transición tiene que cuidar a ambos lados de la relación laboral", afirmó.
La Confederación propuso acompañar la implementación con incentivos a la formalidad, cuotas diferenciadas para nuevas contrataciones, capacitación, herramientas de productividad, flexibilidad regulada y un régimen proporcional para las MiPyMEs.
Para la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, el éxito de la reforma no deberá medirse solo por alcanzar las 40 horas, sino por hacerlo protegiendo ingresos, preservando empleos y evitando que cumplir formalmente se vuelva más difícil para quienes todos los días levantan la cortina.
AI