Habitantes de la comunidad de Guajes de Ayala difundieron imágenes y señalamientos sobre lo que identifican como un presunto centro de concentración y operaciones de integrantes de la organización criminal La Nueva Familia Michoacana, ubicado entre las comunidades de Pizotla y Las Mesas del Guayabo, en la sierra de Guerrero.
De acuerdo con los pobladores, ambos puntos funcionan como bases desde donde presuntamente se movilizan hombres armados hacia distintas comunidades de los municipios de Coyuca de Catalán y Ajuchitlán del Progreso.
En un pronunciamiento, los habitantes calificaron la zona como "territorio hostil" y reiteraron que desde hace semanas mantienen vigilancia permanente para proteger a sus familias, al asegurar que las denuncias presentadas ante las autoridades no han derivado en acciones para contener la situación.
Los denunciantes sostuvieron que la información sobre estos puntos ha sido entregada previamente a autoridades federales y estatales, sin que, hasta el momento, se haya informado sobre operativos para desarticular los presuntos campamentos o reforzar la seguridad en la región.
Las denuncias se suman a las realizadas en días recientes por el comisario de Guajes de Ayala, quien advirtió sobre la presencia de grupos armados en las partes altas de la sierra y alertó del riesgo de ataques con drones contra comunidades habitadas por familias, adultos mayores y menores de edad.
En su mensaje, los habitantes también hicieron un llamado para visibilizar la situación que, afirman, enfrentan las comunidades serranas.
"Basta con estar del otro lado para darse cuenta de la realidad que se vive. Basta con estar del lado de los olvidados, de quienes no tienen voz ni voto; del lado de quienes han sufrido las masacres y a quienes les han arrebatado el derecho a una vida digna", expresaron.
Asimismo, manifestaron su rechazo al desplazamiento forzado interno y a la violencia que afecta la región, al señalar: "No al desplazamiento forzado interno. No a la guerra. Sí a la defensa personal por casa y familia".
Hasta el momento, ninguna autoridad federal ha confirmado la existencia de los presuntos centros de operaciones señalados por los habitantes.
rdr