Habitantes de diversas comunidades denunciaron el desplazamiento forzado de más de 800 familias en Guerrero a causa de los enfrentamientos armados que se registran en la región, sin que hasta el momento exista una respuesta efectiva de las autoridades.
De acuerdo con Jesús Plácido Galindo, líder del CIPOG-EZ, las comunidades afectadas son Chicotlán, Tula y Cahuatlán, donde la violencia ha provocado que decenas de familias abandonen sus hogares para resguardarse de las balaceras.
Defensores de derechos humanos no han respondido a las denuncias
Los denunciantes señalaron que la situación ya fue reportada a distintas instancias federales y organismos defensores de derechos humanos, entre ellos la Secretaría de Gobernación (Segob), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Mecanismo de Protección y otras autoridades competentes.
Asimismo, acusaron que, pese a las solicitudes de apoyo, no han recibido atención inmediata para garantizar la seguridad de las comunidades afectadas.
En el pronunciamiento también reprocharon la actuación de las fuerzas federales, al señalar que elementos del Ejército acudieron a la zona, pero posteriormente se retiraron, dejando a la población sin protección frente a los hechos de violencia.
Los habitantes urgieron a las autoridades estatales y federales implementar operativos de seguridad y atención humanitaria para las familias desplazadas, ante el temor de que la violencia continúe incrementándose en la región.
AH