En la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) son generadas 12 mil 500 toneladas de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) por día, de los cuales entre 6 mil y 6 mil 500 son Desechos Sólidos Orgánicos (DSO) que podrían ser utilizados como un recurso energético y no ser confinados en la planta de compostaje del Bordo Poniente.
En la conferencia magistral "Los residuos sólidos orgánicos, ¿un recurso desperdiciado?", Gerardo Saucedo Castañeda, investigador del Departamento de Biotecnología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), dijo que por medio de diversos procesos es factible recuperar de la basura compuestos con valor agregado, entre ellos biocombustibles líquidos como el bioetanol y biodiesel además de otros en estado gaseoso como metano e hidrógeno, y su uso de abono.
En busca de cambiar la visión sobre la basura, el ingeniero en alimentos por la UAM recordó que de 2013 a 2015, en diversas épocas del año, evaluó la caracterización de lo producido en la Planta de Compostaje del Bordo Poniente (PCBP), para conocer la estabilidad del material para su empleo en jardines y determinar la presencia de microorganismos.
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Los estudios arrojaron que se cumple parcialmente la norma nacional e internacional al ser estable, con escasa producción de CO2, derivado de la actividad microbiana presente, que la hace óptima a emplearse como mejorador de suelos en parques y jardines, en trabajos de reforestación y de biorremediación.
Durante el periodo de análisis fue rediseñada esta planta, en 2014, trabajos que no provocaron cambios importantes en la distribución de las comunidades microbianas, debido a que el proceso de degradación aerobia al natural es muy lenta.
El experto en Ingeniería de bioprocesos de fermentación en medio sólido señaló que también a nivel de laboratorio han trabajado en el efecto del pretratamiento aerobio de los residuos orgánicos para mejorar la producción de metano.
KVS