Al finalizar el proceso de cosecha e industrialización de la caña de azúcar, conocido como temporada de zafra en el norte de Veracruz, miles de personas, principalmente jornaleros agrícolas se quedan sin empleo y en este contexto el desplazamiento de trabajadores impacta de manera directa en la economía de la región, pues se abarca al menos cinco municipios del norte de la entidad con esta actividad agroindustrial en el funcionamiento de los ingenios Pánuco y El Higo.
En un esquema comparativo referente a la derrama económica, el economista Adrián Moctezuma establece que si bien es cierto, la zafra azucarera es la actividad más redituable para la población en general, también es cierto que solo abarca la mitad del año y que el resto de este periodo hay estatismo económico preocupante.
Estableció con números que para la cosecha de la gramínea, cada ingenio contrata de dos mil a dos mil 500 trabajadores agrícolas, además cada ingenio da actividad laboral a cientos de conductores de cambiones de carga, tractoristas, maquinaria pesada encargados de grupos de cosecha o frentes de corte, lo que da un promedio de ocho mil personas que a partir de la culminación de la zafra, literalmente se quedan sin empleo.
Reconoció que en contrapartida, la derrama económica de ambos ingenios se puede establecer en cientos de millones de pesos por la industrialización de más de tres millones de toneladas de caña de azúcar, sin embargo, esta ganancia económica se reduce al descuento de insumos y labores agrícolas y está además supeditada a los precios del azúcar en el mercado internacional que se fijan cada año el ultimo día de septiembre por lo que lo productores recibirán su liquidación a partir del próximo mes de agosto ya que la ley establece treinta días después de la finalización de la zafra y se paga de manera escalonada.
Señala que el análisis entre la derrama económica y la ausencia de empleos no favorece totalmente a la economía regional de la que dependen municipios como Pánuco, El Higo, Tempoal, Pueblo Viejo y Ozuluama, por lo que el balance no es del todo benéfico y se deben establecer mecanismos que le den continuidad a la producción agroindustrial bajo temas diversos como posible generación de biocombustibles, biofertilizantes, abatimiento en los costos de producción utilizando tecnología y otros proyectos de los que ya hay estudios y solo se requiere que se activen programas gubernamentales que en un futuro den resultados de mayor productividad por hectárea o espacio de terreno.
Finalmente, dijo que se requieren mayores opciones laborales pero que también se puede establecer un mejor esquema de la agroindustria azucarera para que esta provoque derrama económica todo el año y no solo seis meses.