El sacerdote y defensor de derechos humanos, José Filiberto Velázquez Florencio, llamó a que el proceso interno de Morena rumbo a la gubernatura de Guerrero en 2027 se convierta en un espacio de reflexión sobre los problemas de fondo que enfrenta la entidad, y no en una disputa anticipada por cargos públicos.
A través de un posicionamiento público, el director del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de la Violencia “Minerva Bello” sostuvo que Guerrero necesita una discusión seria sobre su futuro y consideró que la convocatoria de Morena debe servir para escuchar a la ciudadanía y no para imponer acuerdos entre grupos políticos.
Señaló que quienes aspiren a gobernar el estado deben pronunciarse con claridad sobre temas como la paz, la seguridad, la justicia, la atención a las víctimas de la violencia, el desplazamiento forzado, la pobreza y la reconstrucción del tejido social.
“Guerrero no necesita una disputa anticipada por cargos; necesita una discusión seria sobre su futuro”, expresó el sacerdote, quien agregó que no basta con ganar una encuesta para encabezar un proyecto político, sino que se requiere autoridad moral, cercanía con las comunidades y un compromiso real con quienes han padecido los efectos de la violencia.
Asimismo, afirmó que Guerrero merece un proyecto de gobierno que coloque en el centro la vida, la dignidad de las personas y la construcción de la paz.
Familias buscadoras siguen en pie de lucha
En otro pronunciamiento, el activista también aprovechó el contexto de la celebración mundialista para visibilizar la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
Señaló que mientras millones de personas celebran los partidos de fútbol, miles de familias mexicanas continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos.
“Hay madres, padres, hijos y hermanos que siguen recorriendo cerros, fosas y caminos buscando lo que el Estado no ha sido capaz de encontrar”, manifestó.
Velázquez Florencio pidió que la emoción generada por el Mundial no haga olvidar el sufrimiento de las familias de personas desaparecidas y sostuvo que un país capaz de organizar grandes eventos internacionales también debe garantizar verdad, justicia, búsqueda efectiva y reparación del daño para las víctimas.
ksh