Durango, Durango. /
Durante la madrugada de este domingo 8 de marzo, feministas duranguenses clausuraron el Congreso por la falta de legislación para despenalizar la interrupción del embarazo. El recinto legislativo amaneció con cintas en la entrada principal.
Además, hicieron un posicionamiento sobre la lucha que llevan de años de exigir que se no considere como delito el aborto.
“Hoy clausuramos el Congreso del Estado de Durango. Lo hacemos porque nos deben una respuesta. Porque llevamos años exigiendo la despenalización del aborto y el Congreso ha respondido con silencio, omisión y retrasos. En Durango presentamos la primera iniciativa popular mediante el mecanismo de participación ciudadana, un hecho histórico en el estado y en el país. Y aun así, no pasó nada. Esperamos también las iniciativas presentadas por diputadas en distintas legislaturas. Y tampoco pasó nada”.
En el posicionamiento también se recordó que se realizó un amparo en el que el Congreso del Estado debe legislar al respecto.
“Promovimos un amparo. Y tampoco pasó nada. Mientras tanto, las mujeres siguen enfrentando criminalización, miedo y desigualdad. Hoy estamos en desobediencia civil, porque ante la falta de legislación hemos tenido que acompañar abortos. Lo hacemos porque la omisión del Estado nos obliga a cuidar la vida, la salud y la libertad de las mujeres. En Durango vivimos discriminación jurídica por ubicación territorial: mientras en otros estados el aborto es legal, aquí sigue siendo delito. Esto no es solo un tema legislativo. Es justicia social. Es salud pública. Es derechos humanos.”
Aborto ilegal es un factor de riesgo para las mujeres
Finalmente, las feministas hicieron referencia a que esta práctica seguirá aun y cuando no se encuentre legislado, lo que lo vuelve un factor de riesgo para las mujeres.
“La criminalización no evita abortos. Sólo los vuelve más inseguros, persigue a las mujeres y genera miedo incluso en el personal médico, ante la falta de armonización legal. Por eso hoy lo decimos con claridad: Queremos aborto legal, seguro y gratuito en Durango. Lo hemos pedido de todas las formas posibles: con iniciativas, con diálogo, con recursos legales, con movilización social. Y como en otros momentos de la historia, cuando las instituciones fallan, la desobediencia civil se vuelve necesaria. En el marco del 8 de marzo, lo declaramos: seguiremos organizadas, seguiremos acompañando y seguiremos luchando hasta que decidir no sea un delito en Durango”.
dahh.