Al preguntarle a un maestro, un director o un funcionario del sector educativo qué tan difícil es recuperar un artículo robado de una escuela, la respuesta suele ser la misma: "Nunca se recupera, a pesar de contar con un seguro".
Esa realidad ha llevado a los directivos a ser creativos y establecer sus propias estrategias para proteger el patrimonio escolar.
Las vacaciones de verano representan el receso más largo del calendario escolar, de casi dos meses. Significan el cambio de un grado a otro dentro del sistema educativo, pero también se convierten en una preocupación para quienes dirigen los planteles, debido al riesgo de robos y actos de vandalismo.
La policía no puede cubrir toda la ciudad y, además, muchas escuelas públicas carecen de recursos para contratar veladores, elevar bardas, instalar alarmas o colocar cámaras de videovigilancia.
Ante ese panorama, la creatividad y, sobre todo, la colaboración entre la comunidad escolar se convierten en las principales herramientas de prevención.
El regidor Rogelio Pérez Lara, presidente de la Comisión de Educación en Tampico, explicó que una de las estrategias implementadas, principalmente en secundarias, consiste en que las secretarias de la dirección resguarden en sus casas los equipos de cómputo.
"Se les entrega el resguardo del equipo de cómputo a las secretarias de la dirección para que se lo lleven a casa", señaló.
La medida parte de una realidad: quienes ingresan a robar suelen buscar artículos tecnológicos, como computadoras portátiles, proyectores, impresoras y otros equipos que normalmente se concentran en las áreas administrativas de los planteles.
"Cada secretaria tiene un equipo de cómputo y, en ocasiones, el director les dice que se lo lleven a su casa. Está más seguro allá que en la escuela", enfatizó el funcionario municipal.
El 'búnker' para proteger el patrimonio escolar
Otra de las estrategias implementadas recuerda a los espacios de alta seguridad donde se resguardan objetos de gran valor.
"Hay una secundaria que tiene un cuarto completamente cerrado y con una puerta de seguridad dentro del edificio administrativo, al que llaman 'el búnker'", explicó Pérez Lara, quien también representa al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en el puerto.
El maestro detalló que en ese espacio almacenan computadoras y cualquier otro equipo de valor.
"Meten todo: las computadoras y todo lo que sea de valor que esté en el área administrativa. Ahí lo guardan y lo dejan bien cerrado. Eso permite que el personal se vaya de vacaciones con mayor tranquilidad, porque, si ocurre algún robo, las pérdidas serían mucho menores", comentó.
Los vecinos, la mejor vigilancia
Sin embargo, quizá la estrategia más efectiva no requiere inversión económica, sino arraigo, comunicación y sentido de pertenencia hacia la escuela.
Se trata de la petición que directores y maestros hacen a los vecinos: "Ayúdenos a vigilar la escuela, por favor".
Puede parecer una medida sencilla, pero ha demostrado ser efectiva. Los vecinos suelen identificar con facilidad a personas ajenas al sector y, cuando detectan movimientos sospechosos, alertan de inmediato a los responsables del plantel.
"Les dicen: 'Oye, échale un ojo. Llámame si ves algo', porque nunca falta un vecino que está pendiente", comentó el profesor.
No obstante, reconoció que esa estrategia depende de la buena relación entre la escuela, la comunidad y los padres de familia.
Pérez Lara agregó que muchos directores conocen a los vecinos de enfrente, de los costados o incluso al propietario de la tienda de la esquina, por lo que también recurren a ellos para pedir apoyo.
"Échanos la mano", suele ser la solicitud.
Aseguró que esta estrategia ha dado resultados y ha contribuido a proteger el patrimonio escolar en Tampico.
Cuando los vecinos evitaron una tragedia
A finales de 2025 e inicios de 2026, durante el periodo vacacional decembrino, se registró un incendio en la primaria Ford 13, ubicada en la colonia Morelos, en Tampico.
Aunque todo apunta a que el siniestro estuvo relacionado con el uso de pirotecnia, la rápida intervención de los vecinos evitó que el incidente pasara a mayores.
"Hubo unas vacaciones, creo que en diciembre de 2024 o 2025, cuando hubo incendios en dos o tres escuelas. Fueron los mismos vecinos quienes avisaron. Están pendientes porque forman parte del entorno escolar y se convierten en una verdadera ayuda", recordó el comisionado de Educación.
El funcionario destacó que, aunque la participación ciudadana resulta fundamental, los recorridos de la Guardia Estatal también son necesarios para reforzar la vigilancia en las cerca de 140 escuelas públicas del municipio.
No sólo buscan computadoras
Los delincuentes no únicamente buscan equipos de cómputo.
También conocen los horarios y aprovechan los periodos vacacionales para robar el cableado eléctrico de los planteles, lo que representa pérdidas importantes y obliga a realizar costosas reparaciones.
"Hace algún tiempo, aquí en la primaria Rosas Moreno, se llevaron todo el cableado. Imagínate la complicación para volver a comprar el material y contratar a quien lo instalara. Afortunadamente pudimos apoyar con mano de obra de compañeros maestros electricistas", recordó.
Por ello, directivos y padres de familia reconocen que las vacaciones de verano representan el periodo de mayor riesgo para los planteles, debido a que permanecen desocupados durante varias semanas.
Exigen cámaras de vigilancia para las escuelas
Previo al inicio de las vacaciones de verano, 10 instituciones educativas de Tampico solicitaron la instalación de equipos de videovigilancia, informó el regidor Vladimir Castellanos García, integrante de la Comisión de Educación.
"Se han entregado cinco kits de cámaras de seguridad y se prevé entregar cinco más, correspondientes a solicitudes realizadas por otras instituciones educativas a través de los padres de familia", explicó.
Asimismo, mediante programas sociales como La Escuela es Nuestra, se estima que al menos dos de cada diez escuelas, por decisión de sus Comités de Padres de Familia, han destinado recursos para fortalecer la seguridad de los planteles.
Las escuelas ubicadas en colonias con mayor incidencia delictiva o mayor concentración de población tienen prioridad para recibir estos apoyos, entre ellas Borreguera, Morelos, Moscú, Tamaulipas, El Golfo, Tancol, Enrique Cárdenas e Infonavit.
"Buscan equipos que garanticen la seguridad diaria de los alumnos, pero también que protejan el patrimonio escolar para evitar que los amantes de lo ajeno dañen instalaciones que cuestan mucho trabajo equipar con el esfuerzo de los padres de familia", señaló.
La instalación de cámaras de vigilancia es una de las principales exigencias de las escuelas del municipio. Aunque el mobiliario y el equipo están asegurados, recuperar lo robado sigue siendo una tarea prácticamente imposible.
JETL