Con la implementación de sistemas tecnológicos de vigilancia y control de acceso, escuelas de La Laguna de Durango buscan fortalecer la seguridad de sus instalaciones y prevenir situaciones de riesgo para la comunidad estudiantil, manifestó Ulises Adame de León, subsecretario de Educación en La Laguna de Durango.
Dio a conocer que, como parte de estas acciones, una secundaria del municipio de Lerdo contará próximamente con un sistema integral de seguridad que incluirá reconocimiento facial electrónico, arcos detectores de metales y revisión de mochilas.
Explicó que este mecanismo permitirá identificar a los estudiantes mediante reconocimiento facial y, una vez validada su identidad, habilitar automáticamente el acceso al plantel.
Posteriormente, deberán pasar por un arco detector de metales, mientras que sus mochilas serán sometidas a revisión.
Nuevas herramientas de vigilancia escolar
Este tipo de medidas, dijo, representan un avance en materia de prevención, pues complementan las acciones que ya se llevan a cabo en las escuelas, como el operativo mochila y la vigilancia en los accesos.
Señaló que estas inversiones se realizan principalmente por parte de los padres de familia, quienes han mostrado interés y disposición para fortalecer la seguridad de sus hijos dentro de los planteles educativos.
En cuanto a los protocolos de ingreso, indicó que los directivos y maestros deben recibir a los estudiantes en las entradas durante los horarios de llegada y que, 20 minutos después del inicio de clases, las puertas deben permanecer cerradas para evitar el ingreso de personas ajenas a las instituciones.
Expuso que ninguna persona externa puede ingresar sin autorización y sin presentar un oficio que justifique su presencia, mientras que, a la hora de salida, los directivos se encargan de entregar a los alumnos a sus padres o tutores.
Más de 30 reportes por amenazas y mensajes
Mencionó que se mantienen acciones de vigilancia en los planteles ante las amenazas y mensajes que algunos estudiantes han realizado en paredes y redes sociales.
Hasta el momento, dijo, se han registrado más de 30 reportes relacionados con este tipo de situaciones, que son realizadas por menores de edad, quienes en ocasiones replican retos o conductas para llamar la atención.
Indicó que cada reporte activa los protocolos de actuación correspondientes, mismos que generan la suspensión de actividades mientras se revisa la situación, la identificación de los responsables y el llamado a los padres de familia.
La atención de estas conductas contempla acompañamiento psicológico y la participación de los tutores, pues señaló que la responsabilidad de garantizar un entorno seguro para los estudiantes debe ser compartida entre las autoridades educativas y las familias.
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