La iniciativa privada relacionada con el sector energía en Tamaulipas, apuntó que el manejo dado por Petróleos Mexicanos (Pemex) al derrame de crudo que se registró hace semanas en el Golfo de México, primero al negar el hecho y posteriormente reconocerlo, genera una desconfianza que se transmite al inversionista extranjero.
La manera como el gobierno federal abordó la situación causa mucha incertidumbre, así lo expresó Benito Torres Ramírez, presidente del Clúster de Petróleo, Energía y Gas (Cepegas), organismo que agrupa a proveedores de esta industria ubicados principalmente en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, al indicar qué faltó capacidad para solucionar la problemática.
“No solo es hacia la iniciativa privada, el mensaje que transmite Pemex a todos es de desconfianza. Muchos pensarán que en este caso que fue tan visible trataron de ocultarlo, qué otros asuntos tratan de encubrir, imagínense en lo que no se ve. El caso del derrame en el Golfo de México requería una solución inmediata, sin embargo, lo dejaron pasar”, expuso.
La empresa pública junto con la Secretaría de Energía anunciaron este jueves que la fuga de crudo que se vertió sobre las costas de
Veracruz, Tabasco y alcanzó el sur de Tamaulipas, alrededor de 900 kilómetros, se derivó en un oleoducto ubicado en la zona de Cantarell.
Tres funcionarios fueron cesados de su puesto al estar bajo investigación luego de negar la responsabilidad de lo acontecido. Sin embargo, el titular de la agrupación acotó que el permitir la extensión del hidrocarburo y la incapacidad de la remediación a tiempo, además de los informes emitidos, son vistos de manera negativa por las compañías internacionales en este rubro.
“Esa señal no solo es negativa para la iniciativa privada, impacta en los inversionistas extranjeros de quienes necesitamos vengan al país para que impulsen el desarrollo económico. El capital ha venido a menos producto de esa incertidumbre que se transmite desde la autoridad”.
AA