Una preocupante situación de riesgo e insalubridad afecta a los habitantes y algunos trabajadores de los comercios cercanos de la calle Berenice de la colonia Morelos II en Gómez Palacio.
El colapso en las tuberías y la formación de socavones sobre dicha vialidad han generado un severo malestar social, además de dejar incomunicados a los vecinos con el servicio de transporte público.
De acuerdo con testimonios de los afectados, la problemática comenzó desde hace varios meses debido a fugas continuas en la tubería de agua potable del proyecto Agua Saludable para La Laguna (ASL). La acumulación de humedad provocó el hundimiento de la carpeta asfáltica y la apertura de la vialidad.
"Tiene como desde marzo que hubo una fuga muy grande allá en el primer socavón... Y a partir de ahí ya no hubo paso", señaló Rocío, vecina del sector. Explicó además que en periodos de lluvia la zona se vuelve altamente peligrosa, recordando que un camión y un taxi llegaron a hundirse en los orificios.
El primer problema se presentó en la esquina de la calle Berenice y bulevar Margarita García de Guerrero, y el más reciente se formó a unos metros más adelante, al exterior de una vivienda.
A la fuga de agua potable se sumó el brote de aguas negras provenientes del alcantarillado. A pesar de que cuadrillas de personal acudieron a realizar excavaciones, las reparaciones fueron dejadas a la mitad, empeorando la situación.
"Vienen y andan aquí dos días y luego se van, ya no regresan... dejan los montones de tierra. Dijeron que cerraban tuberías para reparar, pero como llovió, ya no volvieron", expresó Rocío.
La calle Berenice funcionaba como la vía principal para la circulación y retorno del transporte público, como camiones y taxis. Sin embargo, la presencia de las excavaciones abiertas y la fragilidad del terreno impiden el acceso de los vehículos.
Roberto Mendoza, trabajador de un negocio sobre dicha calle, destacó el impacto directo en la movilidad diaria: "Por ellos están batallando, que no entra el camión ni el taxi. Toda la gente tiene que venirse desde allá a pie a agarrar el camión hasta la calzada".
Asimismo, los vecinos reportaron que las viviendas ubicadas frente a las obras inconclusas ya presentan daños en su estructura y cuarteaduras provocadas por el reblandecimiento del suelo.
A la par del peligro vial, las familias del sector enfrentan desabasto de agua potable. "Tenemos lo que va de la semana, cuatro días sin agua", denunció Rocío, agregando que únicamente por las noches llega a salir un flujo mínimo en los grifos.
Respecto a las autoridades, los vecinos señalaron que cuando el personal del Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado (SIDEAPA) acude a revisar, responde que la infraestructura pertenece a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y que no están facultados para intervenir directamente en dicha red.
Ante esta evasiva de responsabilidades, la comunidad del sector se ha organizado levantando firmas para presentar un escrito formal ante las autoridades municipales, exigiendo que se gestione una solución inmediata con la CONAGUA antes de que ocurra un accidente de mayor gravedad.
daed