A 60 años del ciclón Hilda y la más grande inundación que se vivió en la zona sur, autoridades y ciudadanos no están preparados y no se sabe cómo actuar ante una emergencia provocada por un huracán, lo que indica que no se aprendió la lección.
De tocar tierra un fenómeno de esta naturaleza los municipios están expuestos a enfrentar una situación aun más grave que lo ocurrido el pasado 19 de septiembre de 1955, en primera instancia por el alto índice de asentamientos irregulares.
A este problema se suma que el 45 por ciento de la zona, carece de obras hidráulicas y la falta de cultura de prevención es mucho más grave, expuso el ex presidente del Colegio de Ingenieros Civiles Alfonso Celestino Uresti.
En tanto, Eusebio Martínez Espinosa, sobreviviente del Hilda, dijo que es necesario que Protección Civil organicen entre la población simulacros sobre cómo actuar durante la presencia de un huracán, determinar las zonas de alto riesgo y ubicar los sitios donde se puedan resguardar las familias.
El número de damnificados fue de 11 mil 432, millonarias pérdidas económicas, poblaciones y viviendas desaparecidas, daño ecológico, enfermedades, muertes, miedo y caos por la más grande inundación que dejó devastado el sur de Tamaulipas y la huasteca, la peor tragedia que vivieron los habitantes tras el impacto del huracán Hilda hace 60 años; el pasado 19 de septiembre de 1955.