Para este año, el incremento en insumos para la fabricación de piñatas oscila entre el 20 e inclusive al 50 por ciento, sin embargo, algunos clientes se niegan a pagar un precio más alto por el producto.
Como lo comentó Sandra Vázquez, quien desde hace 15 años se dedica a manejar un negocio , del que además de la suya, dependen hasta nueve familias.
La temporada navideña es una de las mejores para la venta de este producto, principalmente porque en cada casa se rompen en posadas así como durante la celebración del 24 y 25 de diciembre.
A pesar de que los pedidos aumentaron en noviembre, aún queda la incertidumbre por recuperar la inversión.
“Cada tercer día entregamos entre cien piñatas grandes y doscientas pequeñas”, enfatizó.
TODO SUBE
Aunque las ventas se mantienen como en años atrás, la situación de los fabricantes va en declive por el aumento en el costo de los insumos tales como el periódico, el papel china, el papel metálico, la harina, cintas, así como el alambre, con el cual montan la moldura para hacer la forma de la tradicional piñata navideña.
El año pasado el papel metálico tenía un costo de 17 pesos, en este 2018 se encuentra en 27 pesos, es decir aumentó diez pesos más, mientras que el millar del papel china estaba 630 pesos ahora lo adquiere en 690 pesos.
A su vez, la lata de resistol se la daban en el 2017 a 450 pesos, ahora está a 750 pesos es decir 300 pesos más.
El problema principal es que pese al incremento de los precios, los clientes mayoritarios no quieren pagar más por la piñata hasta a inicios del próximo año, cuando por medio de facturas comprueben el aumento.
El costo de la piñata está en 80 pesos y para ayudarse un poco, Sandra le aumentó cinco pesos, sin embargo esto no subsana los incrementos que tuvieron la totalidad de los materiales, aunado al pago de las ocho personas que trabajan en vestir las piñatas, a quienes se les remunera por cada una que hagan.
Sandra Vázquez es una de las vendedoras de piñatas más conocidas en Lerdo, tiene su pequeño negocio en San Isidro y distribuye sus creaciones en diferentes municipios de la Región Lagunera, inclusive en Juan Aldama, Zacatecas.
Pero ante la situación que enfrentan en la actualidad, en este año temen a que no alcancen a obtener los ingresos que les permitan tener una Navidad tranquila y con la certidumbre de recuperar su inversión.
HASTA EL PAPEL ES MÁS CARO
Otra de las mujeres que se suman a esta tradicional actividad en San Isidro, es Martina Hernández, quien también habló sobre la crisis económica que enfrentan.
“Yo creo que este año no vamos a trabajar igual, porque subió mucho el papel”, enfatizó.
Del año pasado para este, el papel que utiliza para la fabricación de piñatas tuvo un aumento importante, pues ella lo conseguía el millar a 45 pesos y ahora lo obtiene a cien pesos.
El armazón de una piñata cuesta a 35 pesos, aunado al papel y otros materiales que utilizan, representa un costo aproximado a los 70 pesos por mayoreo, esto les genera una utilidad de alrededor de 12 pesos.
“Pero ahorita no hay periódico, no hay alambre, tiene uno que ir comprando como vaya saliendo, por eso le digo que este año no vamos a vender como anteriormente”.
En temporadas pasadas lograban vender hasta cien piñatas diarias, pero ahora solamente se comercializan hasta 25 diariamente.
Además del aumento en insumos, la familia enfrenta otro problema, pues su hijo de 30 años Jonathan Sánchez, está delicado de salud desde hace alrededor un mes.
Aunque los doctores no le pudieron explicar bien, descartaron que fuera un piquete de araña violinista o viuda negra.
Ante esto, solamente cuenta con su hija de 33 años para fabricar las piñatas.
“Él siempre ha hecho piñatas, pero ahorita está recostado, reposando”, enfatizó.
Como injusto calificó el precio que les pagan por las piñatas, pues si bien ella las ofrece en 70 pesos por mayoreo, los clientes las llegan a comercializar hasta 450 pesos.