La realización del Acamoto durante este mes de mayo genera inquietud en el Congreso de Guerrero, donde legisladores han planteado la necesidad de “meter orden” en el evento para evitar que, como en otros años, se salga de control y genere grandes aglomeraciones en Acapulco, acumulación de toneladas de basura, accidentes y, en el peor de los casos, la pérdida de vidas humanas.
El tema fue planteado en tribuna por el morenista Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, quien expuso que Acapulco es un destino turístico de marca mundial, sede recurrente de eventos de talla nacional e internacional, pero que también recibe cada mes de mayo al Acamoto.
Dicho evento, recordó, es único en el país y se ha distinguido por una concentración masiva de motociclistas. Sandoval Ballesteros señaló que en su última edición reunió aproximadamente a 10 mil personas, lo que de manera inevitable impacta positivamente a la economía local.
Sin embargo, cuestionó la adecuada prestación de servicios por parte de las autoridades y manifestó que el evento trastoca la tranquilidad de las y los acapulqueños. Agregó que este festival ha presentado problemáticas en materia de seguridad, movilidad y orden público, las cuales no solo se circunscriben al puerto, sino a todo el trayecto que los motociclistas recorren para llegar.
"En la última edición se registraron 8 muertes y 30 personas lesionadas, incluyendo menores de edad, así como 42 detenciones, 290 infracciones de tránsito, 120 motocicletas decomisadas y más de 120 personas detenidas por faltas administrativas".
Además, dicho evento generó 300 toneladas de basura en playas sin una estrategia eficiente de manejo de residuos, lo que demuestra que existe omisión en el tema. Esta situación ha generado una discusión intensa que deriva en posiciones extremas, pues hay quienes impulsan la prohibición permanente de la concentración.
El legislador consideró que la prohibición del evento significaría una violación al derecho constitucional de movilidad y libre tránsito, por lo que admitió: "No se puede prohibir la llegada de motociclistas al puerto de Acapulco, eso sería criminalizarlos al señalarlos como violentos y proclives al desorden público; lo que se requiere es que haya una autoridad con estrategias efectivas para la organización de ese evento".
En ese sentido, Sandoval Ballesteros propuso un exhorto para que el Ayuntamiento, a través de su Cabildo, acuerde la permanencia y asuma la organización del evento, emitiendo la normatividad para su convocatoria y realización, en coordinación con los tres órdenes de gobierno para ofrecer seguridad, orden y un encuentro sano entre quienes disfrutan del motociclismo.
Sobre el punto intervinieron diputados de MC, PRI y MORENA —la mayoría originarios del puerto—, quienes manifestaron su interés de que dicho evento, al ser inevitable, cuente por lo menos con un mínimo de regulación.