Más de 80 mil personas llegaron al panteón Jardines del Recuerdo, en Tlalnepantla de Baz, Estado de México, para decorar las tumbas de sus familiares, llevarles música y convivir con ellos, como parte del Día de Muertos.
Desde muy temprano, miles de familias mexiquenses, poblanas, capitalinas y otras entidades circunvecinas se dieron cita en el cementerio, donde colocaron figuras de cartón, flores de cempasúchil, veladoras, calaveras y comida que en vida fue del gusto del fallecido.
Más tarde compartieron alimentos y ofrecieron una misa en su honor; en algunos casos, las familias amenizaron su estancia con música de grupos norteños y de mariachi.
“Venimos a ver a mi hijo. Ayer nos organizamos y hoy nos levantamos temprano para preparar los alimentos y aquí comimos con él. Le traemos sus cervezas, que tanto le gustaban, y la intención es conservar esta tradición que es muy mexicana y que nos hace recordar lo que somos y de dónde venimos”, mencionó Jesús Cepeda.
Dijo que en su familia la tradición fue inculcada por su tatarabuela y se ha seguido generación tras generación, por lo que él trata de enseñarla a sus hijos y nietos, pues “en algunos lugares del país se está perdiendo y es deber de los mexicanos recuperarla.
“Se trata de llevar a nuestros difuntos en el corazón y la mente. Es nuestra obligación dejarle esta herencia a los que vienen detrás de nosotros, porque sabemos que un día estaremos bajo tierra y será muy triste estar abandonados en este lugar. Estas tradiciones son y se tienen que hacer hasta que el cuerpo aguante”, añadió.
Leticia Espinoza, quien visita a su madre desde hace siete años, señaló que en su familia la celebración comienza desde el 31 de octubre, cuando colocan una ofrenda en su casa, rezan por el alma de la fallecida y le agradecen las bendiciones que les dio en vida.
“A pesar de que es dolorosa la partida de un ser querido, son momentos que la familia aprovecha para reunirse. De un momento a otro nos damos cuenta que de la noche a la mañana uno puede dejar de existir, por eso tenemos que pasar el mayor tiempo posible con los que aún nos quedan y decirles cuánto los amamos”, aseveró.
En el transcurso del día se realizó una serie de actividades culturales, como presentaciones musicales, bailes folclóricos, obras de teatro, pinta de catrinas y lectura de poemas.
Al respecto, el director de Operaciones de Jardines del Recuerdo, Rodrigo Pérez Caballero, destacó que en las últimas dos semanas han recibido más de 350 mil visitantes y se espera que en los siguientes días alcancen 380 mil.
“Al final de cuentas tenemos que hacer vibrar nuestras tradiciones, que nos hacen fuertes como mexicanos y que año tras año debemos tomar en cuenta para abrazar a nuestros muertos y recordarlos como ellos fueron mientras estuvieron en la tierra de los vivos”, dijo.
Jardines del Recuerdo es reconocido por ser el panteón más grande de América Latina, al contar con 350 hectáreas de extensión, de las que solo 100 se utilizan para fosas y criptas y el resto forma parte de la reserva territorial.
Además, tiene una imagen de Cristo Rey que mide aproximadamente 33 metros y es la cuarta estatua más alta de México.