Los comienzos son duros. Por eso Alejandro Rodríguez, recomienda hacer sesiones regulares y cortas con una intensidad baja, que son ideales para empezar a correr.
1. CORRE DE FORMA REGULAR:
Empezar corriendo tres veces a la semana y luego aumentar la intensidad a 4-5 veces por semana. En general, cuanto más entrenes, mayores resultados obtendrás.
2. CÉNTRATE EN EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA:
Cuanto más alto sea el porcentaje de músculo en el cuerpo, más alta es la tasa metabólica basal. Por lo tanto, además del running, debes incluir al menos una sesión de entrenamiento de fuerza a la semana, tanto con pesos como con tu propio cuerpo.
3. MEZCLA TUS ENTRENAMIENTOS:
Al principio, un principiante obtendrá buenos resultados con carreras cortas y fáciles. Cambiando tu entrenamiento, fuerzas al cuerpo a adaptarse. Así mejorarás tu rendimiento y activarás el metabolismo.
4. AUMENTA LAS INTENSIDADES:
Una buena sesión de entrenamientos a intervalos requiere de mucha energía. Aunque es verdad que el porcentaje de grasa quemada en el proceso metabólico es bastante alto en carreras lentas y largas, el gasto de energía diaria (y como consecuencia el número de calorías quemadas) es relativamente bajo debido a la baja intensidad del entrenamiento.
5. DATE UN RESPIRO:
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a todos los estímulos de los distintos entrenamientos. Así que mímate con al menos un día de descanso a la semana. Asegúrate de que duermes lo suficiente: tiene mucha influencia en los procesos metabólicos del cuerpo.
6. EFECTO AFTERBURN, NUTRICIÓN Y RECUPERACIÓN:
Si te interesa quemar grasa corriendo, tienes que asegurarte de que el cuerpo quema más calorías de las que ingieres. Todo depende de un rato de ejercicio y dieta moderada. Si sólo te centras en uno de los factores, será muy difícil que alcances o mantengas tu peso ideal.
JERR