Cuando inició la presente administración, se tenían 30 parejas en espera de concretar una adopción en el estado, y actualmente más de 170 han logrado este cometido, informó la titular de la PRONNIF, María Teresa Araiza Llaguno.
“Cuando nosotros llegamos a la administración teníamos 30 familias en lista de espera, y hemos dado cerca de 170 adopciones”, tanto a parejas coahuilenses como de otras partes del país. En este sentido dijo que se han tenido parejas de Nuevo León, Ciudad de México, Querétaro y Zacatecas, entre otros.
“Los liberados jurídicamente, y es muy importante porque esta figura aparece en la Ley General de niñas y niños, son 90 que fueron liberados por esa figura de certificado de abandono, lo cual nos permitió garantizar el derecho a vivir en familia a niños y niñas que realmente no había papás alrededor de ellos, ni familia, y que tenían que ser sometidos a juicios, pero largos”.
Señaló que al arranque del 2026 ya se estaba trabajando en armar las listas de espera, aunque sostuvo que el primer Consejo de Adopciones también entró en vigor a principios de este mes de marzo.
“La dirección de adopciones y toda la procuraduría nunca deja de trabajar, porque por un lado tenemos a los subprocuradores tratando de que regresen con sus familias; el trabajo realmente importante es tratar de que regresen con sus propias familias, con sus abuelos, con sus tíos, y si no, entramos con la parte de pérdidas de patria potestad o de certificados de abandono, el caso más doloroso”.
Respecto del tiempo que toma un proceso de adopción en el Estado, expuso que para llegar al juicio de adopción se pasa por un proceso que tiene dos vertientes: por un lado, los papás que deciden adoptar tienen que pasar un proceso de pruebas, ya que cada semana se programan pruebas psicológicas y por lo menos cada tres semanas la escuela para padres.
“Si las personas tienen su documentación y hacen ese proceso, pueden obtener el certificado de idoneidad en un tiempo relativamente corto, y en ese momento ellos forman parte de una lista de espera. En el caso de que por alguna circunstancia algunos tuvieran un duelo, pueden pasar también a una terapia y poder regresar a esta lista de espera”, expuso.
Por el otro lado, señaló que se tiene el proceso de los menores de edad que se adoptarán: “Tenemos los niños y las niñas en centros de asistencia que quedan liberados jurídicamente, pero también deben estar en la condición psicológica de poderse reincorporar a una familia”.
Insistió en que esta es la base, pero el proceso de adopción, una vez que pasa ya del consejo en donde se revisan todas esas circunstancias, se inicia la parte jurídica.
En este sentido, comentó que con el nuevo juzgado especializado en la materia, “podremos llegar en un mes a estar ya en el juicio de adopción, pero hay que pensar en este proceso anterior para no confundir a las personas”.
daed