Luego de que un conductor durante el inicio de semana cometiera un accidente automovilístico dejando daños al patrimonio de la ciudad al derribar parte de la barda perimetral del Instituto Municipal de Cultura y Educación, Antonio Méndez Vigatá, director de la dependencia, explicó que se realizará la reposición arquitectónica y se atenderán las sugerencias del Centro INAH Coahuila.
En entrevista para MILENIO, el director del IMCE también detalló que los materiales en condición de ser recuperados ya se aseguraron, y se espera tener el presupuesto así como las multas ejercidas para realizar los trabajos de reparación de la barda, de la cual destacó, se realizaron varias modificaciones, quizá hasta la década de los cuarenta del siglo pasado.
“La barda que está aquí no es original. Originalmente era una barda a la misma altura que tiene pero seguida; era una barda lisa que llegaba a la misma altura de la que está en la esquina”, precisó el arquitecto quien estableció además que el acceso que se utiliza para estacionamiento por la calzada Colón se hizo años después de la construcción original, al igual que el acceso de reja que se encuentra en medio de la finca, por la misma vialidad.
“Ese acceso no existía, yo no sé en qué momento (se hizo la obra), incluso si ves el color de la cantera, es diferente, porque son de dos épocas distintas. Si te fijas es un poquito más claro”, comentó el director quien acotó que la persona que ocasionó el accidente, chocó en la barda, por la esquina de Colón y la avenida Juárez, por lo cual iniciaron con la recuperación de materiales. Destacó además que por fortuna no hubo pérdidas humanas.
“Afortunadamente en la reja el daño fue mínimo, es fácilmente reparable porque se dobló. Yo pienso por la fotografía que (la barda) no tenía originalmente cantera abajo sino que era ladrillo aparente porque lo veo liso. No se ve este guardafangos (en la imagen de la fotografía); ha de haber sido ladrillo porque el que tiene es de alta calidad, es un ladrillo liso, bonito y blanco, como el que tiene Casa Mudéjar originalmente.
Antonio Méndez precisó que la entrada original a la casona es por la avenida Juárez, misma que fue modificada, al igual que unas escaleras que fueron removidas. Sin embargo el número de la residencia, por la avenida Juárez 27, da contexto del acceso principal, en tanto que por la misma avenida se mantiene la puerta para la cochera, que existe de origen.
“Es la maravilla de tener un registro fotográfico, las modificaciones se realizaron con el paso de los años. Nosotros nos comunicamos con Paco Aguilar, y Obras Públicas ya trae el tema. Lo que sugieren del INAH básicamente es, primero, la limpieza general del área afectada y retiro de escombros; recuperación, clasificación y acopio de elementos originales en buen estado estructural para su reutilización”.
Es por ello que se apilaron los ladrillos originales de la barda que pudieron ser recuperables así como piezas de cantera grande y la herrería. Asimismo se liberaron de elementos de mampostería y cantería que presentaron daño irreversible o inestabilidad estructural.
Méndez Vigatá dijo que luego seguirá la consolidación y mampostería con la consolidación de basamento de cantera, que incluye limpieza en seco, lavado acuoso y el rejuntado utilizando argamasa de cal, arena y polvo de cantera.
Dentro de las disposiciones del INAH en Coahuila se pidió la reintegración del murete de ladrillo con restitución de paramentos combinando piezas recuperadas y nuevas (homologadas en dimensiones, color y textura), asentadas con mortero de cal y arena.
“No vamos a conseguir una cantera exactamente del mismo color; podemos ver por las diferentes intervenciones que han habido distintos colores, pero lo más cercano posible, y luego habrá que dar una limpieza a la cantera en seco, con lavado acuoso y la restitución de chapas de cantera, etcétera.
“Luego la talla e integración del remate, y los elementos metálicos con la restauración y reintegración de la herrería. Hay qué limpiarla, enderezarla, aplicar una capa anticorrosiva y luego anclarla al murete consolidado”.
El director del IMCE dijo que la casa no cuenta con seguro y como propiedad se encuentra en comodato entre los gobiernos del estado y municipio. El hombre que ocasionó el accidente deberá cubrir los costos, no sólo de los daños que ocasionó al patrimonio arquitectónico de la ciudad sino además al otro vehículo afectado.
“Lo bueno de la historia es que no hubo una pérdida humana, eso para mí es fundamental. Lo número uno es eso, ya esto afortunadamente son daños que sí pueden ser recuperados; la herrería está prácticamente intacta, sí hay una deformación en los extremos, es un ligero doblez pero pienso yo que no habrá mayor problema en que se arregle. Si es algo muy aparatoso, sí es algo que va a costar dinero pero al final de cuentas es algo que se puede recuperar”.
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