La violencia en Culiacán volvió a quedar en evidencia la tarde del sábado 23 de mayo, cuando un hombre fue asesinado a balazos afuera de una iglesia en la que se celebraba un bautizo con presencia de familias y menores de edad.
El ataque ocurrió en las inmediaciones de la iglesia Divina Misericordia, ubicada en el sector Montebello, donde hombres armados interceptaron a la víctima y le dispararon en repetidas ocasiones antes de darse a la fuga.
La persona asesinada fue identificada como Bartolo, de 45 años, originario del campo pesquero El Castillo, en el municipio de Navolato.
El crimen se registró a escasos metros de los asistentes a la ceremonia religiosa, lo que provocó momentos de pánico, crisis nerviosas y tensión entre los presentes, incluidos niños que participaban en el bautizo.
Este hecho ocurre apenas un día después de otro episodio violento que también puso en riesgo a menores de edad en la capital sinaloense. El viernes 22 de mayo, hombres armados atacaron un domicilio cercano a una fiesta infantil, situación que provocó crisis nerviosas entre algunos de los niños asistentes tras escuchar las detonaciones.
La jornada violenta del sábado en Sinaloa dejó además otro homicidio en la colonia Progreso, en Mazatlán, así como el hallazgo de dos cuerpos en avanzado estado de descomposición en un predio enmontado ubicado sobre la carretera Pericos–Recoveco, en el municipio de Mocorito.
Los hechos reflejan el clima de inseguridad que persiste en distintas regiones de Sinaloa, donde los episodios armados continúan registrándose incluso en espacios familiares y religiosos.
LG