La reciente llegada de capibaras al Zoológico Tamatán, en Ciudad Victoria, generó una amplia expectativa entre visitantes y usuarios de redes sociales; sin embargo, el entusiasmo desbordado, la pirotecnia y la falta de control en la interacción con el público provocaron una situación crítica que terminó con la muerte de uno de los ejemplares. Así lo confirmó la dirección del recinto, al detallar que el deceso se debió a un cuadro severo de estrés asociado al cambio de hábitat y a factores externos.
¿Por qué murió el capibara del Zoológico Tamatán?
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la dirección del Zoológico Tamatán, uno de los dos capibaras que llegaron recientemente al recinto falleció al segundo día de su arribo, luego de presentar complicaciones durante su proceso de adaptación.
Tras realizar la necropsia correspondiente, se determinó que la causa de muerte fue estrés severo, derivado principalmente del cambio de entorno, el ruido ambiental y factores externos como la pirotecnia registrada durante la noche del 26 al 27.
“Estamos hablando de dos capibaras que llegaron muy sanas, muy contentas, muy bonitas, y en la noche del 26 al 27 hubo un tema de estrés que provocó la muerte de una de ellas”, explicó el director del zoológico, Gabriel Navarro.
El funcionario señaló que, de acuerdo con la evaluación inicial, el estrés pudo haber sido inducido por la pirotecnia, ya que los animales mostraban una adaptación adecuada antes de ese episodio.
Interacción con visitantes y videos en redes sociales
En redes sociales, ciudadanos manifestaron su preocupación al señalar que el estrés del ejemplar pudo haberse incrementado por ruidos, gritos, aglomeraciones y la interacción constante con visitantes, además de la difusión de videos donde se observa a personal del zoológico sacando a los capibaras de áreas tranquilas para mostrarlos al público.
Posteriormente, también circularon imágenes del segundo capibara fuera de su zona asignada, mientras empleados intentaban regresarlo, con visitantes aún dentro del recinto, lo que generó cuestionamientos sobre los protocolos de manejo.
Sobre este punto, el director reconoció que el acercamiento del público complicó la situación.
“Elegimos un recinto bajo para que la gente pudiera estar cerca, pedimos que no se acercaran, pero la gente se pone muy enardecida, como si estuviera viendo a un rockstar, y eso nos produce un mayor estrés”, afirmó.
Capibara sobreviviente será resguardado sin interacción
Ante lo ocurrido, el Zoológico Tamatán informó que el capibara que permanece con vida será resguardado de manera permanente y ya no tendrá contacto directo con visitantes.
La dirección confirmó que queda suspendida de forma indefinida cualquier modalidad de interacción o exhibición cercana, mientras se refuerzan los protocolos de adaptación y manejo explicó Navarro, al precisar que, una vez realizadas las adecuaciones y cuando las condiciones lo permitan, el público podrá observar al animal, pero sin interacción directa.
Director asume responsabilidad y anuncia revisión de protocolos
El director del zoológico, Gabriel Navarro, asumió públicamente la responsabilidad de lo ocurrido y aseguró que se revisarán los procedimientos internos para evitar que una situación similar vuelva a presentarse.
Reconoció que el equipo de trabajo del Zoológico Tamatán está comprometido con el cuidado de los animales y que la pérdida del capibara representó un golpe emocional para el personal, dada la complejidad de la gestión para traer a estos ejemplares.
“Háganos caso, si el guardia les pide orden. No es por nosotros, es por los animales”, concluyó.
El caso ha puesto sobre la mesa la necesidas de fortalecer la cultura de respeto hacia la fauna en espacios públicos y de replantear la manera en que se presentan especies sensibles al contacto humano.