• Regístrate
Estás leyendo: A mi entender, los militares nos dieron permiso de pasar: sobreviviente de explosión
Comparte esta noticia
Sábado , 23.02.2019 / 10:21 Hoy

A mi entender, los militares nos dieron permiso de pasar: sobreviviente de explosión

Tragedia en Tlahuelilpan

Familiares de fallecidos recuerdan los hechos antes y después de la explosión en Hidalgo; otros todavía tienen la esperanza de que su ser querido solamente esté desaparecido.
Publicidad
Publicidad

Familiares de desaparecidos tras la explosión en Tlahuelilpan afirmaron que, después de tres días de peregrinar por hospitales de Ciudad de México e Hidalgo, ninguna autoridad les ha respondido dónde están sus hijos, hermanos o sobrinos.

No sabemos si está muerto o vivo o si quedó algo de ellos", señala una mujer en busca de su sobrino de 14 años, mientras otra joven trata de localizar a su hermano, de quien dice “no es un ladrón, estuvo en el lugar equivocado".

Tres días de angustia

Zazil López Cruz recorrió en un día tres hospitales de Ciudad de México y sus familiares uno más en Hidalgo.

Su principal objetivo es encontrar a su sobrino, Ever Jesús Reyes Preciado, de 14 años de edad, quien se encontraba con su tío en Tlahuelilpan al momento de la explosión.

Hasta el momento no han tenido respuesta de las autoridades respecto al paradero de su pariente. 

Los hospitales que han visitado en la capital son Magdalena de las Salinas, La Raza y el hospital pediátrico Tacubaya, en tanto, en Hidalgo acudieron al regional Valle del Mezquital. 

“No sabemos si está muerto o vivo o si quedó algo de ellos... van tres días de sufrimiento y angustia”, apuntó.

En el lugar equivocado

El hermano de Nayeli, José Luis, es uno de los que continúa desaparecidos tras la explosión del ducto de Pemex.

Con ella carga la fotografía de su hermano, un hombre joven, moreno, “que tiene la vida por delante, su sonrisa y sus ojos lo demuestran, no es un ladrón, es una persona que estuvo en el lugar equivocado”.

En entrevista para MILENIO dijo que aún se siente consternada sobre lo ocurrido, pues su hermano no tenía por qué estar en el lugar de los hechos, “pero seguramente lo hizo por curiosidad o por la necesidad del combustible, que escasea en la zona”.

Peregrinar en caravana

Alfredo Daniel forma parte de una de las caravanas que buscan a sus familiares en distintos hospitales tras la explosión: siguen desaparecidos su hijo y su sobrino.

Supo de ellos por última vez la mañana del 18 enero, “porque tanto sus papás como yo trabajábamos y cuando llegamos, cada quien de su trabajo, pues no encontramos a nuestros hijos y nos avisaron que estaban allá", relata.

Alfredo llegó al hospital 20 de Noviembre cuando el reloj marcaba las 15:00 horas, como parte de un peregrinaje que empezó muy temprano cuando salió de su pueblo al amanecer, en busca de su hijo, su sobrino y un amigo de ambos.

Denuncia que ninguna autoridad de los tres órdenes de gobierno se ha puesto en contacto con él y asegura que, al llegar a los hospitales para preguntar por sus familiares, no se les permite la entrada.

“Tenía permiso”

En Tlahuelilpan el combustible para sembrar y levantar la siembra llevaba ocho días agotado, por lo que al escuchar que estaban “regalando combustible”, Isidoro Velasco Pérez y sus tres sobrinos, entre ellos Luis Enrique Hidalgo Velasco, de 22 años, que se encuentra en terapia intensiva en el hospital de Traumatología de Magdalena de las Salinas, acudieron para obtener el hidrocarburo y reponerse de las siembras perdidas.

Se corrió el rumor de que regalaban la gasolina, por eso fuimos, teníamos reservas, pero cuando nos acercamos a los militares con los bidones en la mano y les pedimos permiso para pasar adonde estaba la fuente de gasolina, me dice: Adelante, bajo tu propia vida. Por eso, a mi entender, nos dieron permiso", recordó Isidoro.

Sin embargo, luego de la explosión, Luis Enrique se debate entre la vida y la muerte en el área de terapia intensiva del Magdalena de las Salinas; sus primos Carlos Martínez Velasco y Mario Hidalgo Velasco ya fallecieron.

“Deja un gran vacío”

La mirada de Yesenia Reyes cambió de un día para el otro. El sábado era de angustia, este día es de desolación.

La noche del sábado, después de que el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, se reuniera con los familiares de los 12 heridos que llegaron al hospital general de Pachuca con quemaduras en más de 90 de su cuerpo, falleció Francisco Ortiz.

Yo estaba consciente de que podía morir mi esposo desde que lo ingresaron aquí en el hospital, y ayer que nos habló el gobernador, reafirmó lo que estaba sintiendo, pensando", expresó Yesenia, quien esperaba un documento sellado por el Ministerio Público para retirar el cuerpo de su esposo.

​​alec

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.