Una noche para recordar, llena de música y mucho baile fue la que se vivió en el Walmart Park, casa de los Sultanes de Monterrey, que dejó por un momento el béisbol para convertirse en una gran pista de baile con la presentación de Ricky Martin, quien encendió a miles de regiomontanos con su energía, carisma y un espectáculo de primer nivel.
El astro boricua llegó a su cita con Monterrey y cumplió con creces, ofreciendo un concierto cargado de nostalgia, ritmo y conexión con el público, que no dejó de cantar y bailar durante más de hora y media.
Cerca de las 21:30, las luces del recinto se apagaron y los primeros acordes de “Pégate” marcaron el arranque de una velada que rápidamente se transformó en una fiesta colectiva, con gritos, aplausos y una euforia que se mantuvo de principio a fin.
Ricky salió vestido elegantemente con un traje negro, y se hizo acompañar por siete músicos y un sólido cuerpo de siete bailarines. El artista recorrió distintas etapas de su carrera con un repertorio que incluyó clásicos como “María”, “She bangs”, “A medio vivir” y “Bombón de azúcar”, provocando momentos de nostalgia entre los asistentes.
Durante el concierto, el cantante también se tomó un momento para agradecer el cariño del público de Monterrey y reafirmar el vínculo que mantiene con sus fans.
“Se siente el amor, se siente el cariño, esas miradas maravillosas, esas sonrisas tan adictivas. Por eso yo vuelvo a Monterrey porque aquí siempre me reciben con los brazos abiertos y con tanto amor”, expresó ante la ovación de los presentes, dejando claro el significado especial que tiene cada presentación.
“Ha sido una noche muy especial, una gira muy especial, ha sido ya un año muy especial. Y su aplauso siempre está presente, te lo agradezco. Gracias, Monterrey, gracias, gracias, gracias. Vamos a pasarla bien, aquí tienes lo mejor de mi música, espero que lo disfrutes tanto como yo. Te quiero”, terminó el boricua en la primera interacción con su público, antes de comentar el tema “Vuelve”.
El set romántico fue uno de los momentos que hizo vibrar al recinto. Cada asistente desgarraba sus gargantas interpretando junto a Ricky cada una de esas canciones que marcaron algún momento importante de sus vidas.
“La mitad de mi cuerpo quiere bailar y la otra mitad quiere seguir con las románticas, ¿podemos seguir en la bohemia?”, mencionó Ricky mientras sonaba el tema “Te extraño, te olvido y te amo” en medio de la ovación de los fans, quienes una vez más acompañaron al astro cantando el tema.
La energía no bajó en ningún momento. Temas como “La mordidita”, “Por arriba, por abajo” y “Vente pa' ca” elevaron la intensidad del show, convirtiendo el recinto en una verdadera fiesta donde el público no dejó de corear cada canción.
Uno de los elementos más destacados de la noche fue la producción, con un despliegue visual que incluyó iluminación de alto nivel, cambios de vestuario y una ejecución precisa que mantuvo el ritmo del espectáculo en todo momento.
Santa Fe Klan, Bely y Tatiana entre el público de Ricky Martin
Entre el público también destacaron diversas personalidades que no quisieron perderse el espectáculo del astro boricua.
El cantante Santa Fe Klan fue uno de los más cercanos a los fans, con quienes accedió a tomarse fotografías mientras esperaban el inicio del concierto.
En las primeras filas también se pudo ver a Bely y a Tatiana, quien además tiene un vínculo especial con Ricky Martin, ya que trabajó junto a él en el doblaje al español de la película animada de Disney, Hércules.
Mientras en el backstage se encuentran los hijos del cantante, quienes viajaron a la ciudad para acompañar a papá en esta fecha tan especial.
El cierre fue simplemente apoteósico con “Livin la vida loca” y “La copa de la vida”, con el que Ricky llevó la emoción al máximo.
Entre ovaciones, baile y emoción, el cantante puertorriqueño reafirmó el cariño que le tiene al público regiomontano.
grt