Diversos políticos británicos y organizaciones de la comunidad judía han solicitado al Gobierno del Reino Unido impedir la entrada del rapero estadounidense Kanye West, también conocido como Ye, ante su participación prevista en el Wireless Festival, programado del 10 al 12 de julio en Londres.
La presión se intensificó luego de que la organización Campaign Against Antisemitism instara formalmente al Ejecutivo a negarle el acceso, argumentando su historial de declaraciones consideradas antisemitas. En medio de la controversia, marcas como Pepsi y Diageo retiraron su patrocinio del evento.
El primer ministro Keir Starmer se sumó a las críticas al cuestionar públicamente la invitación del artista como uno de los principales actos del festival.
En un artículo publicado en el diario The Sun, calificó como “profundamente preocupante” que se le haya dado espacio pese a sus antecedentes.
En la misma línea, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, condenó las declaraciones del músico, aunque aclaró que el ayuntamiento no tiene participación en la organización del evento.
El rechazo también se extendió a distintos partidos políticos. La diputada laborista Rachael Maskell afirmó que “no se le debe dar una plataforma”, mientras que el líder liberal demócrata Ed Davey pidió endurecer la postura contra el antisemitismo.
Por su parte, la dirigente conservadora Kemi Badenoch sostuvo que no se debe amplificar a figuras que inciten al odio.
Hasta ahora, el Ministerio del Interior británico no ha recibido una solicitud oficial de ingreso por parte del artista, lo que deja abierta la posibilidad de una eventual negativa en caso de que se tramite.
La polémica en torno a West no es nueva. En años recientes ha generado múltiples controversias por declaraciones en las que expresó simpatía por figuras como Adolf Hitler, además de lanzar contenido y productos vinculados a simbología nazi. Estas acciones derivaron incluso en suspensiones de su cuenta en la red social X.
En enero pasado, el rapero ofreció una disculpa pública a través de un anuncio en The Wall Street Journal, donde negó ser nazi o antisemita y atribuyó sus comentarios a episodios relacionados con su salud mental.
El Wireless Festival, uno de los eventos más importantes de música urbana en Reino Unido, enfrenta ahora una presión creciente ante la posible participación del artista, en un contexto donde el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad pública de las figuras influyentes vuelve a tomar relevancia.
jk