Un músico que acompañó la infancia de Naomi Preizler fue Astor Piazzolla. En la casa familiar, la música del 'Gato' del tango sonaba por gusto de sus abuelos, quienes encontraban belleza en una propuesta disruptiva que, en sus primeros años, provocó rechazo entre los sectores más conservadores.
"Escuchaban mucho tango y ahí conocí a Piazzolla. En su momento lo consideraban casi el demonio del tango por innovar y hoy es una obra maestra. Incluso me sorprendió encontrarlo sonando en una tienda de discos en Japón", dice Naomi a MILENIO.
Ese espíritu inconforme, que desafió las fronteras de su género, reaparece en Muñeki77a, proyecto musical con el que la argentina mezcla estética kawaii, la potencia del metal y el folklore de su país. Y con el que prepara un nuevo disco del que ya presentó los sencillos Tita y Zamba enchilada.
Entre el metal y el folklore
Antes de convertirse en Muñeki77a, Naomi recorrió el mundo como modelo: trabajó en países como Japón, Estados Unidos y Francia, experiencias que alimentaron una identidad artística donde, partiendo del metal, conviven lo visual, lo extraño y lo transgresor.
Pero para su segundo disco —el primero, El terror solo es amor, llegó en septiembre del 2023—, decidió mirar hacia adentro: la tierra donde creció, las peñas de Entre Ríos, el tango que escuchaba su abuela y otros ritmos tradicionales de Argentina. "Quise conectarme con mi cultura y producir un sonido propio".
Esto implicó estudiar malambo —danza originaria de las pampas argentinas donde el zapateado lo es todo— y grabar con músicos reales: "No hay nada de IA o programación. Fue hacer algo humano en un mundo donde ya no sabes qué es real y qué no".
De este trabajo, con miras a estrenarse a fin de año, ya salieron dos sencillos: en abril llegó Tita y, más recientemente, Zamba enchilada. Ambos cortes apuestan por mezclar música autóctona con riffs extremos y distorsionados, melodías pop y los guturales que ya son marca registrada de la artista.
"Este álbum llevó un proceso muy largo, hubo que tomar muchas decisiones, pero igual fue más profesional y organizado. Antes de ponernos a grabar fue armar el esquema de las canciones".
Destaca que el nombre del disco todavía es secreto: será, dice, el mismo que el del género que inventó para la ocasión.
Una referente contra el purismo
Antes de explorar el metal, Preizler hacía trap y hip hop. Pero durante la pandemia, donde se exacerbó la sensación de que "la realidad era muy aburrida", nació Muñeki77a: "Empecé con algo muy de cosplay, de fantasía".
Su primer larga duración, El terror solo es amor, estuvo inspirado en las películas de terror y en la creación del alter ego. Con el paso del tiempo, esa identidad comenzó a mezclarse con su propia historia: "El nuevo álbum tiene mucho de Muñe y de Naomi porque está conectado con mis raíces”.
Su mezcla de géneros y estéticas, además de llamar la atención por su innovación, también implica exponerse a la crítica, algo que la cantante asume con humor. "Me río porque es lo que recibo a diario".
"Veo a artistas pop y de otros géneros que hacen cosas muy 'rupturistas', cosas divertidas. Pero el del metal es el público más exigente, el más purista, y creo que es porque muchos que lo escuchan son músicos, y se ponen de opinólogos", dice.
Lejos de evitar la polémica, la reivindica: "Si estoy picando el bicho a los puristas es porque los estoy sacando de su zona de confort. ¡Qué bueno que los movilice!".
Sin embargo, aclara que esas críticas de redes no le interesan tanto como sus fans o los nuevos escuchas: "No me interesa la gente que se mete a las redes e insulta desde casa. A mí me interesa el público que no escucha metal, llegar a esta gente, porque hay un campo virgen para explorar".
"Cuando era chica no había tantas referentes alternativas. Recuerdo que cuando salió Evanescence me volví fan... Necesitas un modelo a seguir, sentir que no eres una rara. Y me pone feliz ser esa persona para algunas niñas".
"Ahora es exótico ser humano"
Uno de los eslabones de Muñeki77a es la autenticidad, lo que cobra mayor valor en tiempos de simulación e inteligencia artificial: "Lo que trato de mostrar con mi música en las redes es el detrás: el coser el vestuario, grabar en el estudio, los errores humanos".
"Sé que la gente que me sigue lo valora mucho... Siento que ahora es exótico ser humano", reflexiona.
Esa filosofía también marcó su recorrido como artista: "Cuando empecé me dolía mucho no encajar en una movida o grupo de artistas. Pero eso cambió bastante; ahora me siento más acompañada y respetada. Eso me sostiene emocionalmente".
De ahí que la cantante tenga una vocación de representar a quienes no encajan o abordar temas sobre trastornos alimenticios y soledad. "No me quedo con lo mismo en todos los temas. Me gusta salir del molde y que la gente se quede con algo en la cabeza (...) Me gusta que la gente se sienta parte de mi universo".
México, una segunda casa
Mientras alista su segundo disco para finales de año, el siguiente destino de Muñeki77a será México.
En agosto vuelve al país donde encontró una recepción distinta a la de Argentina y donde su propuesta comenzó a crecer con fuerza gracias a colaboraciones con talento local como Ladrones (la canción Extra XD), Resorte (Ponte perro) y Pressive (Mi trofeo).
"Veo una escena muy rockera. Son cuatro veces más personas que en Argentina, entonces hay más posibilidad de que haya gente a la que le guste lo que haces. Hay mucha calidez, aceptación y pasión", afirma sobre el público mexicano.
La comparación la lleva, una vez más, a Astor Piazzolla, el músico que abrió la charla con MILENIO y que terminó convirtiéndose en la brújula de Naomi para entender su propio camino.
"A veces nadie es profeta en su propia tierra. Cuando salí de Argentina y me fui a México me llevé una gran sorpresa: sucedieron muchas cosas que en mi país no me habían pasado".
hc