No aprendió zapoteco en casa. Tampoco sus padres lo recibieron como una lengua de uso cotidiano. Hoy, a los 27 años, el músico detrás de Miroslav Ü intenta recuperar ese vínculo mientras construye un proyecto que lleva las lenguas indígenas a la música electrónica.
En entrevista con MILENIO, el productor explicó que ese aprendizaje forma parte de una búsqueda personal y artística: acercarse a una herencia que dejó de transmitirse entre generaciones y demostrar que también puede encontrar un espacio en los escenarios contemporáneos.
“Yo estoy aprendiendo a hablar zapoteco. No lo hablo en su totalidad porque a mí no se me enseñó a hablar zapoteco, ni a mis papás”, compartió.
Para incorporar la lengua a sus composiciones, trabaja con hablantes y traductores zapotecos que, según explicó, lo ayudan a conservar el sentido de los textos. La intención es que las palabras comuniquen algo más que una sonoridad dentro de una pista.
¿Cómo incorpora Miroslav Ü el zapoteco a su música?
El proceso comienza con poemas y frases que escribe. Después viene un trabajo de traducción y revisión que considera el contexto cultural de cada expresión.
Palabras aparentemente cotidianas, como noche o día, señaló, pueden adquirir significados más profundos dependiendo del lugar, la época del año o la comunidad.
“Lo creamos de la mano de ellos para que tenga validez, tenga un significado coherente”, expresó.
Aunque su actividad musical comenzó en 2016, el productor situó en 2022 el inicio de la transformación del proyecto. Hacia finales de 2023, la máscara y la búsqueda de una identidad oaxaqueña se integraron con mayor claridad a su propuesta.
Ese cambio también respondió a su preocupación por las transformaciones de Oaxaca.
Desde su perspectiva, la gentrificación ha afectado la vida económica y cultural del estado, así como la relación de sus habitantes con sus propias tradiciones.
Su respuesta fue construir un proyecto desde la música, las lenguas, la vestimenta y los colores con los que se identifica.
“Cuando ves a alguien que lo pone en alto y se siente orgulloso de ello, la gente comienza a seguir usando su vestimenta, su lengua, usos y costumbres”, sostuvo.
¿Qué significa la máscara de Miroslav Ü?
La máscara concentra parte de esa intención. Miroslav Ü explicó que sus formas y colores remiten a su familia y a elementos de la cultura zapoteca: figuras de animales, grecas y un remolino que relaciona con las nubes.
En sus presentaciones recientes, añadió, ha utilizado piezas intervenidas por artistas y artesanos de comunidades oaxaqueñas, entre ellas San Martín Tilcajete.
Para él, ese trabajo permite que la identidad visual del proyecto mantenga una relación con la creación artística que hoy existe en el estado.
“Tratamos de que este proyecto no solamente sea un atuendo, sino que tenga un significado real de nuestra cultura”, afirmó.
La máscara, por tanto, no funciona únicamente como parte de su imagen sobre el escenario, sino como una manera de expresar los elementos culturales que busca preservar y compartir con el público.
Música electrónica mexicana desde las comunidades indígenas
Al hablar de los retos de abrirse camino, el productor planteó que uno de los obstáculos está en la confianza que se deposita en las propuestas hechas en lenguas indígenas.
Su apuesta consiste en defender la posibilidad de que estas tengan un lugar junto a la música producida en español o inglés.
“Vivimos en México y en México tiene que haber música electrónica mexicana”, expresó.
Para quienes se acercan por primera vez a su trabajo, recomendó “Renacer”, una pieza que presenta frases en español y después en náhuatl, de modo que el público pueda reconocer su significado.
También mencionó “Miedo eterno”, en la que aborda la experiencia humana y la decisión de actuar frente al temor.
Ambas canciones forman parte de la propuesta musical con la que busca acercar al público a una electrónica que incorpora elementos culturales y lingüísticos de México.
Miroslav Ü busca impulsar a otros productores de Oaxaca
Además de desarrollar su repertorio, Miroslav Ü adelantó que trabaja con productores de Oaxaca, tanto emergentes como con trayectoria, cuyas propuestas busca difundir a través de su plataforma.
El objetivo, explicó, es abrir espacio para que más músicos creen desde sus comunidades y sus propias lenguas.
Su proyecto también plantea que la música electrónica puede convertirse en un medio para compartir expresiones culturales que no siempre encuentran representación en los escenarios contemporáneos.
Para Miroslav Ü, recuperar una lengua que no aprendió durante su infancia es parte de ese mismo proceso: acercarse a sus raíces mientras construye una identidad artística.
“En México y en Oaxaca podemos hacer música en zapoteco, mixteco, náhuatl, desde nuestras comunidades, desde nuestra casa”.