La industria de la música ha sido testigo de numerosas amistades, pero también de rivalidades que, aunque pasen los años, continúan generando revuelo pese a que los involucrados hayan fallecido. Aunque su legado siga latente y las conversaciones en torno a ellos continúen, la historia de las leyendas del pop siempre generará curiosidad entre las nuevas generaciones que buscan entender a los titanes que cimentaron el espectáculo moderno.
A pocos días de estrenarse la biopic de Michael Jackson, protagonizada por su sobrino Jaafar, se han vuelto a poner sobre la mesa los momentos clave dentro de la carrera del 'Rey del Pop'. Entre estos, su lucha contra las enfermedades con las que lidiaba, los enfrentamientos legales por acusaciones que marcaron su vida pública y su inesperada muerte que conmocionó al mundo entero, dejando un vacío que parece imposible de llenar.
No obstante, hay episodios que surgieron como supuestas rivalidades con otros artistas, especialmente con Prince, de quien hoy se conmemora el décimo aniversario luctuoso. El genio de Minneapolis perdió la vida tras una sobredosis derivada de los dolores crónicos con los que vivió a consecuencia de sus extenuantes presentaciones y el uso constante de tacones para compensar su baja estatura. A continuación, en MILENIO, exploramos una de las guerras de egos más evidentes de Hollywood y cómo estas leyendas continúan vigentes.
Michael Jackson vs. Prince: El debate eterno
Durante años, los seguidores del 'Rey del Pop' han debatido sobre el talento indiscutible de su ídolo frente al intérprete de Purple Rain. Esta rivalidad no solo vivió en los fanáticos; existieron rencillas reales entre las leyendas que, en ocasiones, quedaron en evidencia frente a otras celebridades.
Aunque eran polos opuestos —Jackson, el perfeccionista del pop comercial de masas; Prince, el músico de culto, rebelde y multiinstrumentista—, su división no nacía del odio, sino de una intensa competencia profesional. Ambos se admiraban en secreto, pero en público jugaban un juego de ajedrez para determinar quién era el verdadero soberano de la música.
Tras el fenómeno de Thriller (1982), Prince se obsesionó con superarlo, creando Purple Rain (1984). Michael, por su parte, confesaba a su equipo que debía terminar sus canciones rápido antes de que "Dios se las diera a Prince".
El desplante de "Bad" y el "No" a We Are the World
Uno de los momentos más icónicos de esta tensión fue cuando Michael Jackson escribió el tema Bad para ser un dueto. Prince lo rechazó tras leer la primera línea: "Your butt is mine" ("Tu trasero es mío"). Con su característico sarcasmo, bromeó años después:
"¿Quién le iba a cantar eso a quién? Porque tú no me lo vas a cantar a mí y yo no te lo voy a cantar a ti".
Del mismo modo, Prince se negó a participar en la histórica grabación de We Are the World, prefiriendo enviar un solo de guitarra por separado que finalmente fue descartado por la producción liderada por Jackson y Quincy Jones.
Encuentros cercanos: El bajo en la cara y el ping-pong
Sus encuentros privados fueron igualmente controversiales:
Durante una visita de Michael a las sesiones de Prince, este lo retó a un partido de tenis de mesa. Este último jugó de manera tan agresiva que Jackson acabó cubriéndose la cara con la raqueta para no ser golpeado por la pelota, provocando las burlas del intérprete de funk.
En 2006, el 'Rey del pop' asistió a un show de Prince en Las Vegas. Prince bajó del escenario y tocó un solo de bajo extremadamente agresivo directamente en la cara de Jackson. Michael, desconcertado, confesó después a sus allegados: "¿Por qué Prince me toca el bajo en la cara? Siempre ha sido un malvado".
El respeto final
A pesar de los roces, el respeto artístico era absoluto. Tras la muerte del 'Rey del Pop' en 2009, Prince dejó de lado las bromas y comenzó a interpretar versiones de las canciones de Michael en sus propios conciertos a modo de tributo, demostrando que, al final, la música era el único lenguaje que ambos compartían por igual.