Guadalajara estrenó el Coliseo GNP con Michael Bublé, encargado de levantar el telón de un recinto que, tras una inversión de 400 millones de pesos, dejó atrás su historia como Estadio 3 de Marzo para convertirse en un foro de espectáculos de talla internacional. D
Desde horas antes del concierto, los alrededores del inmueble ubicado en avenida Patria comenzaron a llenarse de seguidores provenientes no solo del Área Metropolitana de Guadalajara, sino de estados vecinos como Colima, Michoacán y Nayarit, atraídos por la oportunidad de ver a una figura que rara vez se presenta en la región.
El ambiente dentro del recinto fue el de una verdadera noche de estreno. El nuevo lobby de acceso, las áreas gastronómicas y la explanada exterior recibieron a un público que en su mayoría llegó con anticipación, en parte para conocer el renovado espacio y en parte para evitar contratiempos con los accesos. La pantalla perimetral de 300 metros que rodea la cancha se convirtió en uno de los atractivos visuales de la velada, proyectando imágenes que ambientaban la espera.
Así fue el show de Michael Bublé
Cuando Bublé apareció en el escenario, la respuesta del público fue inmediata. El canadiense abrió con “Feeling Good”, ese clásico que le ha servido durante años para demostrar el alcance de su voz de barítono. Le siguieron temas como “Haven't Met You Yet”, “L-O-VE” y “Sway”, en un recorrido que combinó sus propios éxitos con versiones del Great American Songbook que lo han convertido en uno de los intérpretes más reconocidos del género.
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó con “Home”, canción que Bublé dedicó al público mexicano y que, según asistentes, provocó uno de los aplausos más largos del concierto. La conexión del cantante con la audiencia fue un tema recurrente entre los presentes: bromeó con el público, se tomó su tiempo para agradecer la paciencia de quienes esperaron la cancelación de Rod Stewart y hasta se permitió improvisar algunos comentarios en español que arrancaron risas en las gradas.
La velada también tuvo espacio para la faceta más íntima de Bublé. En la sección acústica del show interpretó fragmentos de “Take Me Home, Country Roads” y “The Gambler”, acompañado solo por su guitarra, antes de dar paso a “Trouble” y a un popurrí que incluyó “Burning Love” y “Can't Help Falling in Love”.
El cierre llegó con “Cry Me a River” y “You Were Always on My Mind”, dos baladas que dejaron al público de pie. Al salir, la sensación general entre los asistentes era de satisfacción: no solo habían visto a un artista en plena forma, sino que habían sido parte del estreno de un recinto que, a juzgar por la respuesta de esta primera noche, está llamado a convertirse en una parada obligada para las giras internacionales en el occidente de México.
Con esta inauguración, el Coliseo GNP Seguros inicia una nueva etapa en la que ya tiene confirmados nombres como Natanael Cano (25 de septiembre), Alejandro Sanz (3 de octubre), Gorillaz (9 de diciembre) y Los Bukis (19 de diciembre). Pero la primera huella en su historia ya tiene un nombre: Michael Bublé.
SRN