El primer fin de semana de Coachella se llevó a cabo del 10 al 12 de abril en el Empire Polo Club de Indio, California, donde se dieron cita los artistas más influyentes del momento y miles de seguidores ansiosos por presenciar sus actuaciones. Desde el primer momento, los fanáticos del pop vivieron momentos de gran emotividad, especialmente al presenciar el regreso de figuras como Justin Bieber, quien volvió a los escenarios tras varios años de ausencia y de lidiar con diversas polémicas personales que lo mantuvieron alejado de la industria.
Las primeras fechas causaron un furor inmediato entre los asistentes. El cierre de Sabrina Carpenter el viernes se volvió tendencia global no solo por su impecable despliegue escénico y múltiples cambios de vestuario, sino también por la sorpresiva aparición de Susan Sarandon, quien meses atrás fue noticia tras ser despedida de su agencia por su apoyo a Palestina. Asimismo, el show de Bieber atrajo a numerosas celebridades en el público, mientras que el domingo Karol G grabó su nombre en la historia al convertirse en la primera mujer latina en encabezar el festival.
Dentro de este atractivo lineup, el escenario Quasar se convirtió en el epicentro de la música electrónica, recibiendo a destacados exponentes del género. Entre ellos, David Guetta ofreció uno de los sets más comentados de la jornada, no solo por la calidad de sus mezclas que rindieron tributo a grandes voces, sino por un gesto cargado de ternura: el DJ, conocido por su constante interacción con la audiencia, no pudo ocultar su emoción al localizar a su hija pequeña entre la multitud.
David Guetta: un padre orgulloso en el escenario Quasar
El DJ francés, que durante décadas se ha mantenido en la cima de la industria, protagonizó uno de los momentos más dulces de esta edición de Coachella. Mientras dominaba las consolas en el escenario destinado a la electrónica, Guetta notó a lo lejos a su hija entre el público. La reacción fue instantánea: el músico detuvo por un segundo su postura habitual para mirarla fijamente y aplaudir con una felicidad notable, un gesto que fue captado por las cámaras y celebrado por los asistentes que notaron su emotividad.
David Guetta viendo a su hija en la multitud en Coachella es lo más tierno que vas a ver hoy. pic.twitter.com/HQDdiniql2
— El Pelado De La TV (@peladodelatv) April 14, 2026
Mezclas históricas y homenajes en el desierto
Más allá del ámbito familiar, la presentación fue un despliegue de éxitos y sorpresas. David Guetta logró un equilibrio perfecto al mezclar himnos clásicos como Titanium y Sexy Bitch con estrenos exclusivos de su colaboración con Marten Hørger. Además, el DJ dedicó un espacio para reconocer la vanguardia actual con un emotivo homenaje a Rosalía, incluyendo fragmentos de su aclamado álbum Lux, y haciendo vibrar a todos con su reciente hit GONE GONE GONE junto a Teddy Swims y Tones and I.
El espectáculo se consolidó como un éxito masivo que rápidamente se volvió viral, impulsado por la energía de una producción visual de última generación y el toque humano que le dio la presencia de su familia. Con este triunfo, Guetta reafirma su lugar como la figura más importante de la electrónica actual mientras se prepara para repetir la hazaña el próximo sábado 18 de abril en el segundo fin de semana del festival.