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Así fue la pelea entre Saúl Hernández y Alejandro Marcovich que fracturó a Caifanes en 1995

Diferencias creativas, disputas de liderazgo e incluso una confrontación física terminaron por fracturar a Caifanes en 1995, tras lanzar 'El nervio del volcán'.

El 18 de agosto de 1995, el rock nacional se ensombreció con una noticia sorpresiva: el fin de Caifanes. La banda, acababa de lanzar su cuarto disco, El nervio del volcán (1994), estaba en la cima, con miles de seguidores al tanto de ellos y ocasionales salidas a escenarios de Europa y Estados Unidos.

Su final —de ese entonces, porque la segunda etapa arrancó el 9 de abril de 2011, con su regreso en un Vive Latino— ocurrió debido a las tensiones internas, principalmente entre el vocalista, Saúl Hernández, y el guitarrista principal, Alejandro Marcovich. ¿Cómo fue este pleito? En MILENIO te contamos.

¿Cómo fue la llegada de Marcovich a Caifanes?

Tras formar parte del grupo Las Insólitas Imágenes de Aurora en 1984, al lado de Alfonso André y Saúl Hernández, Alejandro fue invitado años después a integrarse a Caifanes.

En su libro autobiográfico, Vida y música (2015), Marcovich dijo que en principio se negó porque entendía que la banda estaría comandada por Saúl, por lo que tendría que acatar sus ideas, cuando en Las Insólitas todos tenían el mismo peso al momento de tomar decisiones.

Pero tras la salida del primer disco de la banda en 1988 y la insistencia de Alfonso, aceptó ir a un ensayo. Ese día llegó preparado: se aprendió canciones como Viento y Mátenme porque me muero, sorprendiendo a todos los integrantes.

Desde entonces, Caifanes quedó conformado como un quinteto; ademas de Alfonso, Saúl y Alejandro, estaban Sabo Romo en el bajo y Diego Herrera en los teclados.

El debut de Marcovich con la banda ocurrió en 1989, en un centro nocturno llamado Taizz, en Cuernavaca, Morelos.

Los músicos en su juventud, como parte de Caifanes. | Especial
Los músicos en su juventud como parte de Caifanes. | Especial

¿Por qué se peleó con Saúl Hernández?

  • La versión de Alejandro Marcovich

El guitarrista reveló en Vida y música que al poco tiempo de entrar a Caifanes comenzó a chocar con la personalidad de Saúl, pues en su opinión se sentía un "rockstar" y un líder generacional. 

Para él, una cosa era "componer buenas canciones" y otra muy distinta el erigirse como una "figura casi mesiánica", lo que estaba asumiendo el cantante.

Esta tensión entre ellos explotó en un estudio de grabación. En esa ocasión, según el guitarrista, Saúl se alteró durante una discusión sobre detalles de un nuevo disco y le soltó una cachetada.

Alejandro quedó en shock. Sobre todo porque el cantante repitió la acción, tirándolo en un sillón. Esto provocó que se lanzara contra Hernández, por lo que los presentes tuvieron que intervenir para separarlos. Ya con la situación en calma, Saúl le pidió perdón. Pero eso marcó un punto de inflexión en su relación.

Aunque el cuarto disco de Caifanes, El nervio del volcán, se volvió un éxito tras su salida en junio de 1994, la situación interna no mejoró. Alejandro, cada vez más insatisfecho de no tener mucho peso en las decisiones de la banda, generó más fricción con Saúl.

En una charla íntima, el cantante por fin le dijo que ya no lo quería en la banda, por lo que Alejandro, cuenta en Vida y música, sugirió tomar terapia grupal. 

Pero el final estaba decidido. Pronto, en un programa de MTV se anunció que Marcovich abandonaría a Caifanes, lo que sorprendió al propio guitarrista. Posteriormente, la banda sacó un comunicado confirmando esta decisión.

Con la relación desecha, Alejandro cumplió con los compromisos ya agendados, llegando al último concierto el 18 de agosto de 1995 en San Luis Potosí. "Caifanes se acabó", dijo Saúl, sentenciando la primera etapa de la banda y dando pie al comienzo de Jaguares.

  • Le versión de Saúl Hernández

En una entrevista con el periodista Javier Solórzano, realizada en noviembre del 2015 y disponible en YouTube, Saúl comentó que el rompimiento en la primera etapa de Caifanes fue por "un proceso donde la banda empezó a dislocarse, primero con la salida de Sabo Romo. Luego se sale Diego y nos quedamos Alejandro, Alfonso y yo".

En la opinión del vocalista, "cambió lo que pensé que podía ser Caifanes. ¡No quería que fuera Insólitas Imágenes de Aurora! Que era un grupo anterior muy bueno, donde la libertar era nuestra guía, pero este era otro momento. Y sentía que se estaba creando otra vez un trío, y no era el momento ni el lugar.

Eso generó que ocurrieran "detalles más tensos" y se deteriorara la relación entre el cantante y guitarrista, que "nunca fue la mejor", reconoció Saúl.

"Empieza a haber una situación de mucha tensión: viene el nuevo disco, El nervio del volcán, bajo tensiones fuertes en el estudio, golpes. Yo lo admito, estaba muy alterado, en un momento me sacó de las casillas y le di un bofetón", rememoró el cantante.

Dijo que aunque por fuera la banda parecía "un sueño" y su cuarto disco fue "el mejor en términos económicos y de gira", por dentro Hernández comenzó a notar "una arrogancia hacia mi persona, una distancia" por parte de Marcovich. 

Esto lo llevó a tener una charla con el guitarrista y Alfonso, donde propuso buscar soluciones para estar en paz internamente. Pero Marcovich le respondió: "El que tiene problemas eres tú, yo no soy tu amigo, soy el guitarrista de esta banda y soluciona tus broncas". 

"Ahí me sentí desplazado, no sentía que era parte de un grupo. Tomo la decisión de salirme", dijo Saúl.

Como tenían tocadas ya agendadas, las realizaron, aunque fueron "horribles", en opinión del cantante. Sobre todo porque en la prensa "salió un comentario" sobre la salida de Alejandro del grupo. "El daño ya estaba". 

"Lo que quería era terminar el concierto, irme al cuarto del hotel y abrazar mi corazón. Fue un concierto muy surrealista", señaló sobre ese show en San Luis Potosí.

 

hc

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