Antes de los grandes escenarios, los rankings globales y los festivales de talla mundial, Gerardo Dávila ya entendía que la música electrónica no solo se trataba de hacer bailar, sino de leer a la gente, adaptarse y construir una carrera con disciplina. Hoy, bajo el proyecto Block & Crown, el dj mexicano se ha convertido en uno de los pocos artistas nacionales con presencia constante en Tomorrowland, el festival más importante de música electrónica del mundo.
Con cinco participaciones consecutivas en Bélgica, números uno en plataformas especializadas y giras internacionales que abarcan Europa, Asia, Medio Oriente y América, Block & Crown es el resultado de más de dos décadas de trabajo silencioso, evolución musical y una visión clara del negocio de la música.
De Puebla al mundo: el origen de Block & Crown
Aunque Gerardo Dávila nació en Puebla, su historia familiar está ligada al norte del país. Hijo de padres originarios de Saltillo, Coahuila, su primer acercamiento real a la música electrónica ocurrió durante un viaje a Veracruz, cuando siendo adolescente observó a un DJ mezclar vinilos en un restaurante.
Aquella experiencia marcó el inicio de una inquietud que lo llevaría, años después, a comprar sus primeras tornamesas, coleccionar vinilos y comenzar a mezclar de manera autodidacta. Durante mucho tiempo trabajó bajo su nombre real, produciendo música original, un camino que define como creativo pero complejo.
“La ruta de la música original es muy dura, porque no todo el mundo acepta una canción nueva”, explica. Esa realidad lo llevó a replantear su estrategia y abrir un nuevo capítulo en su carrera.
El concepto de Block & Crown y la resignificación de los clásicos
El proyecto Block & Crown nació poco antes de la pandemia, en un momento donde la escena global exigía una energía distinta. Junto a un socio holandés, Dávila comenzó a trabajar en remixes bailables de canciones icónicas de los años ochenta y noventa, respetando siempre la esencia original.
Michael Jackson, Madonna, Donna Summer, Fleetwood Mac y Patrick Hernandez forman parte de un catálogo que hoy supera las 1,400 canciones, creadas con autorización de las disqueras originales. El objetivo: llevar clásicos reconocibles a la pista de baile sin perder identidad.
Este enfoque conectó rápidamente con DJs de todo el mundo, restaurantes, bares y clubes que buscaban versiones modernas de canciones universales. En pocos meses, el proyecto llamó la atención de Beatport, una de las disqueras más importantes del mundo para DJs.
Número uno del mundo y presencia internacional
Uno de los mayores logros recientes de Block & Crown es haber alcanzado el número uno global en Beatport con un remix que mezcla electrónica y jazz, posicionando nuevamente a México en la élite de la música electrónica internacional.
Además de Tomorrowland, Gerardo Dávila ha participado en festivales como Ultra Music Festival, el Mundial de Qatar 2022, y ha ofrecido presentaciones en países como Jordania, Singapur, Bali, Francia, Reino Unido, Bélgica, Holanda, Estados Unidos y Croacia.
Cada escenario representa un reto distinto. En regiones como Medio Oriente, donde las normas culturales son estrictas, el DJ debe adaptar su lectura de la audiencia, ajustar el set y entender que la respuesta del público no siempre se expresa de la misma manera.
¿Cómo se llega a Tomorrowland?
Para Dávila, llegar a Tomorrowland no es cuestión de suerte. Es el resultado de una carrera construida con disciplina, constancia y relaciones profesionales sólidas. Tener un catálogo amplio, créditos musicales, experiencia internacional y reputación dentro de la industria es indispensable.
“Tomorrowland filtra mucho a quien toca ahí. Es como para un futbolista llegar a un Mundial”, señala. Por eso, mantenerse cinco años consecutivos en el cartel representa no solo un logro personal, sino una validación constante.
El DJ como lector de audiencias y creador integral
Lejos de la idea del DJ que solo reproduce música, Block & Crown defiende una visión integral: producir, leer a la audiencia, manejar la energía del lugar y entender el negocio. En clubes, explica, el DJ también es responsable del consumo; en festivales, el reto es conectar en pocos minutos con miles de personas.
Además, reconoce el papel de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en la producción musical, siempre que no sustituya la creatividad humana.
El futuro de Block & Crown
Entre sus próximas metas se encuentran colaboraciones oficiales con disqueras históricas como las de Donna Summer, Michael Jackson, Depeche Mode y Fleetwood Mac, así como expandir su presencia en radio internacional y nuevos territorios.
Para Gerardo Dávila, el mensaje es claro: un mexicano puede competir al más alto nivel global. Block & Crown no solo representa música electrónica; representa disciplina, visión y la certeza de que los límites están, muchas veces, solo en la mente.