La banda de rock Molotov celebró la segunda fecha en el Palacio de los Deportes como parte de su gira de 30 aniversario con las participaciones de Jay de la cueva, Pato Machete, Tito Fuentes y un mensaje contra el ICE de Estados Unidos.
El pasillo de la salida de metro Velódromo hacia el Palacio de los Deportes se oscureció con la presencia de fans de la banda, pues la mayoría vestía ropa negra; de manera inusual no había vendedores en el corredor sino algunos miembros de la policía del metro.
En grupos de amigos, en pareja o incluso solos, los asistentes al concierto compraban la mercancía no oficial en los puestos cercanos al recinto que en algunos casos parodiaban elementos culturales y políticos con las letras de la banda.
Minutos antes de las 9 de la noche se apagaron las luces y arrancaron la velada con “Que no te haga bobo Jacobo”.
“¡Manos arriba cabrones! Otra vez en la casa, buenas noches”, dio Micky Huidobro por bienvenida.
Con energía, una potente batería, distorsiones de guitarra, una iluminación agresiva y mentadas de madre, emocionaron al público con “Oleré y oleré el UHU” y la clásica “Amateur”.
“Esta se la pueden dedicar a quien quieran, se llama ‘Chinga tu madre’, pero tienen que hacer un cagadero y ya saben, quien no brinque ¡que chingue su madre!”, anunció Micky ocasionando que el recinto entero se ponga de pie.
“Una rola del 99, ya es vieja, a ver si se de acuerdan de esta rolita del Apocalypshit”, mencionó el álbum que contiene la cancion “Rastaman-dita” durante la cual las pantallas de pintaron de rosa con el nombre de la canción a los costados y la gente que apenas pensaba sentarse se volvió a poner de pie.
“Gracias por venir a los 30 años, gracias por aguantarnos con todo lo que decimos sobre todo a Ayala, dices puras mamadas pero me caes bien, a veces”, bromeó Micky con su compañero.
Después de temas como “Parásito”, “Pendejo” y “Lagunas mentales”, dedicaron “Changüich a la chichona” a todas las mujeres de talla grande “con todo respeto”.
Las pantallas mostraron a una persona caminando en el backstage hacia el escenario acompañado de un niño. Se trataba de Tito Fuentes y su hijo, recibidos con los brazos abiertos por la banda y sus fans.
“Que se escuche ese aplauso a mi compadre Tito, ya llegó. Esta es una nueva versión de Ismael nueva, mejorada y expandida, de un hombre que pasó por todo, sin bromear. Se logró”, expresó la banda.
Tito no habló durante su participación en las canciones “Here We Kum”, “Noko” y “Dance and Dense Denso”, pero sí estrenó la guitarra con forma de mano en señal obscena que le regaló Alex Lora.
“Para la siguiente canción doy una actualización de lo que está pasando en Minesota, Minneapolis, y demás lugares en Estados Unidos con los migrantes, que nunca va a acabar pero que están siendo perseguidos por el ICE”, presentaba Micky la canción “Voto latino”, cuando fue interrumpido por el hijo de Tito en uno de los micrófonos.
“Hola ¿me oigo? Quería saludar a alguien, se llama Fernando y a la cuenta de tres griten ¡Molotov!”, ánimo al público mientras él y Tito abandonaron el escenario.
“Ya la cuenta joven, ¿Tons qué pinche gringo? pinche gentrificador”, le dijo Micky a Randy Ebright mientras intercambiaba la batería por el bajo para las siguientes canciones que también cantó.
Cuando el setlist llegó a “Frijolero”, todos sacaron los celulares y se pusieron de pie, siguió “Gimme The Power”, que todos los presentes cantaron al unísono con emoción tal que los llevó a aventar vasos con cerveza en diversos espacios al grito de “¡Viva México cabrones!”.
La siguiente canción, naturalmente, se trató de “Hit me”, iniciada por el americano de nuevo en la batería y con una iluminación naranja.
Después de la cumbia del Marciano y su versión punk se armó el slam entre el público de pie durante “Perro negro granjero” y desde gradas se aplaudía la destreza de Jay de la Cueva en la guitarra.
“Paguen sus cuotas, ya es enero, esto se llama “Señor del banco””, continuaron.
En las pantallas circulaban fotografías de los inicios de la banda mientras el escenario estaba apagado y los fans chiflaban clamando por la polémica canción faltante “Puto”.
Al volver la iluminación en el escenario todos los músicos portaban el jersey de los 30 años de Molotov de negro y naranja para cerrar la velada con
“En realidad esta sí es la primer canción que tocamos y grabamos, es un cover de la reina, de Queen”, sonó la introducción de Bohemian Rapsodhy para cambiar a “Rap, soda y bohemia”, luego al clímax del clásico de Queen y terminar con su versión.
Siguió la muy coreada “Mas vale cholo que mal acompañado” y finalmente fue turno de “Puto” con Tito de vuelta al escenario. Un regalo extra fue “¿Comprendes Mendes?” como agradecimiento a Pato Machete por acompañarlos en su actual gira, durante la canción Jay de la Cueva no dudó en lanzarse al público regresando despeinado al escenario.
OAGP