Antes de que sagas como Avatar o El Planeta de los Simios apostaran por el motion capture y el CGI para dar vida a sus protagonistas, era común recurrir a disfraces y animatrónicos —para dar vida a personajes ficticios— o a animales reales que muchas de las veces podían complicar la filmación. Ahora, como si de un trabajo artesanal se tratase, llega a los cines la cinta Primate, que recurre a esos efectos de antaño para generar un realismo donde la actuación de Miguel Torres Umba es crucial.
La cinta de terror, donde un grupo de jóvenes debe de sobrevivir al ataque de un agresivo simio al que antes consideraban familia, ha generado comentarios positivos desde su recorrido en festivales. Entre estos destacan el realismo logrado por el animal que interpreta Miguel, que filmó todas las secuencias con un traje a medida y una máscara animatrónica.
El actor y director colombiano es especialista en movimiento corporal, cuenta con una amplia formación en el teatro desde joven en Bogotá y que le otorgó un lugar en Reino Unido aún sin hablar inglés cuando llegó al país.
"Desde mis comienzos como actor siempre usé el cuerpo como herramienta de comunicación, trabajé muchos años en una compañía especializada en la combinación entre movimiento y actuación”, compartió en entrevista con MILENIO.
En Londres se especializó en mimo corporal y teatro físico, tras años dedicado a la actuación y dirección en el teatro su oportunidad de dar el salto a la pantalla grande llegó de forma casi inesperada cuando su amigo Josh, asistente de la directora de movimiento Alex Reynolds, le dijo que no habían podido encontrar a alguien con sus habilidades histriónicas para interpretar a un desquiciado chimpancé.
"En la audición me pusieron a hacer ejercicios de movimiento y a la media hora me llamaron para decirme que el personaje era mío, pero porque ya tenía ya un lenguaje base que buscaban”, recordó con emoción y orgullo aquel decisivo momento.
Su estatura y complexión también se ajustaba a los requerimientos para interpretar al simio conocido como Ben, pues el traje era muy ajustado pero antes de portarlo en las filmaciones Miguel trabajó arduamente por dos meses para afinar el movimiento del personaje y coordinar sus acciones.
"El traje es pesado y caliente; me tapa los sentidos, no escucho bien, no puedo ver bien. Tengo muchas restricciones sensoriales y mucha sobreestimulación al mismo tiempo. No solo fue un proceso físico, sino también mental al mantenerme con calma para poder portar el traje por largos periodos de 12 horas durante los meses de rodaje”, describió la experiencia.
Claves
La película ganó cinco premios en Toronto After Dark 2025, incluyendo Best Monster. "En la era del CGI y la IA, hacer un personaje así con efectos prácticos y un equipo tan grande es una apuesta maravillosa, se nota y se agradece”, comentó el actor
"Lo normal era que estuviera en el set desde las 5 o 6 de la mañana. Durante el día estaba con el vestuario; según las escenas me quitaba o ponía partes de la máscara porque tenía que regular mi energía para darlo todo en las tomas, aunque muchas veces me quedaba presente para provocar reacciones genuinas en los otros actores”, agregó.
Aunque Ben es el villano de la cinta, no es malo en un inicio, sino que un suceso detona su agresividad y en consecuencia el horror. Miguel buscó aportar personalidad al personaje para que la audiencia lo entienda como antagonista pero sin encariñarse con él.
"También trabajamos el personaje emocionalmente en cada escena, cómo va a responder él en cada momento y le ofrecimos al director distintas maneras de movernos desde el lado del personaje. Hubo una preparación actoral respecto al arco del personaje y cómo hacer cada escena un poco más interesante. La tarea real fue no simplemente convertirse en un monstruo porque él sigue siendo la mascota de la familia, así que había que jugar con la relación y mantener el personaje dentro, no todo es rabia y violencia”, señaló.