Jenna Ortega se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de las historias oscuras, mientras que Taika Waititi ha construido buena parte de su carrera alrededor de un humor tan particular como irreverente. Sin embargo, en Klara y el sol, ambos encontraron la oportunidad de explorar territorios diferentes.
Así es como conocemos a Klara, una 'amiga artificial' interpretada por Ortega, cuya misión es acompañar a una joven llamada Josie (Mia Tharia), quien enfrenta una complicada situación familiar y de salud.
Para Ortega, acostumbrada a personajes que habitan mundos inquietantes, interpretar a una criatura que observa la vida con inocencia y curiosidad resultó una experiencia particularmente liberadora. “Fue bueno para mí, fue refrescante para mí”, explicó la actriz, al hablar de la oportunidad de interpretar un personaje tan diferente de aquellos que la han hecho famosa.
“Creo que me gusta hacer ambas cosas. Tengo un trabajo realmente increíble y el rodaje de esta película fue muy colaborativo y creativo. Así que simplemente poder relajarme, mostrar expresiones, fue bueno recordar que puedo hacer eso frente a la cámara. Es muy divertido”, explicó Ortega, al hablar de la libertad que encontró en un personaje tan diferente de los que suele interpretar.
En el caso de Waititi, la película representa también un cambio de dirección dentro de su carrera. Aunque el humor sigue presente, el peso dramático de la historia exigió una aproximación distinta.
“Sí, esto definitivamente es más un drama, es una película con otro tono para mí, pero probablemente estoy madurando un poco. Siento que es una progresión natural intentar profundizar un poco más en algunas de las historias en las que me estoy involucrando. De hecho, las siguientes cosas que voy a hacer empezarán a ser un poco más profundas y más pesadas”, adelantó el director.
Pero, aunque Klara y el sol aborda cuestiones como el amor, la enfermedad, la soledad y la posibilidad de que una máquina desarrolle una comprensión particular de los seres humanos, su tratamiento está lejos de ser exclusivamente sombrío.
Ortega destacó que buena parte de la experiencia de rodaje estuvo relacionada con situaciones que requerían un trabajo físico poco habitual para un drama de estas características.
“Gran parte de lo escrito estaba basado en la comedia física y en situaciones disparatadas. Hay una secuencia en la que Amy Adams cae al agua y yo entro al agua, o una explosión de fuego. Hubo muchas escenas grandes y sorprendentes que fueron muy emocionantes de interpretar, porque realmente no tienes muchas oportunidades de hacer cosas así”.
La actriz también destacó la experiencia de trabajar con un cineasta cuya visión de la comedia está tan estrechamente relacionada con el movimiento y las situaciones físicas.
“Y trabajar con alguien como Taika, cuyo humor es muy alentador y tiende a ser físico, fue genial. Especialmente en un drama, porque generalmente se trata de ser serio y es bastante exigente emocionalmente. Esto fue un poco revitalizante”, añadió.
Waititi coincidió con ella, pero fue más allá al explicar por qué considera que la comedia no debería desaparecer de las historias dramáticas.
“Es bueno romper un poco el drama con humor, simplemente para interrumpirlo. Pero también eso es la vida. La vida siempre es una mezcla, porque fluctúa entre el drama y la comedia. Por eso me gustan las películas que tienen un equilibrio un poco diferente de esa manera”, explicó.
Esa mezcla también se refleja en la decisión de construir una película visualmente muy iluminada. En la historia, el sol es fundamental para Klara, quien obtiene de él su energía y desarrolla una relación muy particular con su presencia. Pero para Waititi también tenía que reflejarse en la experiencia emocional del espectador.
“Es bueno hacer una película que sea luminosa, pero también es bueno hacer algo que se sienta bastante positivo. Hay muchas cosas pesadas en todo el mundo y también muchas películas que son muy pesadas, así que es bueno hacer algo que se sienta optimista”, señaló.
Pero hay otras diferencias a lo que usualmente esperamos de cintas que hablan de IA y seres sintientes, y así la explicó el director. “Y también hacer una película sobre un robot en la que ella no se convierte en una asesina y mata a todo el mundo. Esa suele ser la manera habitual de hacer una película como esta”, comentó.
MGR