El nombre de Harvey Weinstein es conocido en el mundo del cine por dos grandes motivos, pues fue uno de los productores más importantes, fundador de Miramax, pero también fue el blanco de señalamientos por acoso y agresión sexual, lo que terminó detonando el movimiento conocido como #MeToo.
El hombre ahora se encuentra en prisión, pues en 2020 fue condenado por los cargos de violación y agresión sexual, aunque su condena en Nueva York fue revocada en abril de 2024, aún se encuentra recluso, pero ahora en Rikers Island, donde espera por un nuevo juicio.
Pero ahora ha hablado en lo que se considera su primera entrevista desde su encarcelamiento, describiendo su estancia en prisión como un infierno.
Harvey Weinstein rompe el silencio desde Rikers Island
El exproductor y reconocido figura de Hollywood ha decidido hablar con el medio The Hollywood Reporter, en donde revela que vive un infierno, asegurando que se encuentra aislado en su celda.
"Era diferente cuando estaba en la prisión estatal. Me levantaba por la mañana, desayunaba, veía a mis amigos, hablaba con gente. Veíamos la televisión juntos. He estado rogando por ir a la prisión estatal, pero la fiscalía me dice: 'Como tienes un juicio próximamente, quédate en Rikers. Queremos vigilarte'. Me han estado vigilando durante 19 meses. No sé adónde creen que voy".
Asimismo, revela que sí ha sido víctima de agresión física, así como diversas intimidaciones donde los reclusos le piden cosas.
“Una vez, mientras esperaba para usar el teléfono, le pregunté al tipo que tenía delante si ya había terminado. Se bajó y me dio un puñetazo fuerte en la cara. Caí al suelo, sangrando por todas partes. Estaba muy herido. La policía me preguntó quién lo había hecho, pero no pude decirlo. No puedes ser un soplón. Es la ley de la selva”.
Para Harvey, uno de los miedos más grandes es el hecho de perder la vida en prisión, pues se ha reportado en múltiples ocasiones sus problemas de salud.
"Me da un miedo terrible. Es frío y despiadado. Es increíble tener la vida que tuve y las cosas que hice por la sociedad y no tener la indulgencia de tratarme con más amabilidad. Sea lo que sea que piensen que hice mal en mi vida, no me condenaron a muerte. Cumpliré 74 años en marzo. No quiero morir aquí".
Defiende su inocencia; “hay dinero de por medio”
La entrevista toca muchos temas, como lo que hace en prisión, su familia, pero sobre todo se le cuestiona si es culpable, ante lo que sigue defendiendo su inocencia y afirma que lo han acusado “principalmente porque hay dinero de por medio”.
"Una mujer recibió medio millón de dólares. Otra, 500.000 dólares. Una tercera, 3 millones. Para llevarse un cheque, bastaba con rellenar un formulario que decía haberlos agredido sexualmente. Lo rellenaron, y la compañía de seguros acabó pagando decenas de millones de dólares. Y Disney también... Disney no quería una pelea pública, así que simplemente pagó a la gente para que se fuera. Se convierte en un efecto de arrastre. La gente puede decir lo que quiera sobre mí, y es de dominio público. Pero muy pocas de estas historias se han litigado en los tribunales".
Asegurando que llegó a ser lo que él describe como “muy seductor”, aunque niega las acusaciones y asegura que los contratos de confidencialidad, así como todo lo que provocó parte de su señalamiento era para encubrir las infidelidades a su esposa.
“¿Les insinué algo a algunas de estas mujeres sin éxito? ¿Exageré? Sí. ¿Fui insistente o demasiado seductor? Sí, a todo eso. Mira, nunca debí haber salido con las personas con las que salí. Estaba casado con una mujer fantástica que no tenía ni idea de lo que hacía. Mentía todo el tiempo. Usé indebidamente a mi personal para ocultar estas cosas. ¿Pero alguna vez agredí sexualmente a una mujer? No. Nunca lo hice”.