La herencia de José José es, quizás, la crónica de una tragedia anunciada donde el brillo de una voz irrepetible se ha desvanecido ante las polémicas después de su muerte.
A casi siete años de su partida, el vacío que dejó el "Príncipe de la Canción" no ha sido llenado por su música, sino por una disputa familiar que parece no tener fin ni decoro, pero... ¿Qué fue de sus hijos?
¿Qué fue de los herederos de José José?
Lo que ocurre con sus hijos: José Joel, Marysol y Sarita ha sido una lucha por el control de quién lo cuidó mejor, quién fue el hijo más leal y quién tiene el derecho legítimo de portar un apellido que es patrimonio emocional de todo un país.
Sarita Sosa se convirtió, quizás injustamente o no, en la villana de una historia donde el público mexicano sintió que le arrebataron la oportunidad de despedir a su ídolo de cuerpo presente. Esa herida social sigue abierta y afecta cualquier intento de carrera artística que ella emprenda. Ella ha continuado con sus proyectos musicales, recordando a su papá de vez en cuando.
La designación de Anel Noreña, ex pareja del famoso, como heredera universal en México añadió más polémica al asunto, pues ver a una familia dividirse por derechos de autor y regalías es un recordatorio de que, a veces, las herencias más ricas son las más difíciles de gestionar.
En tanto José Joel ha mantenido una carrera dedicada a honrar la memoria de su padre, haciendo presentaciones musicales con los mejores éxitos del 'príncipe de la canción', lo cual le ha valido aplausos y otros críticas.
En tanto, Marysol hizo las paces con el pasado, pero nunca dejó de recordar las heridas que esto le dejó en la vida, mantiene un perfil más apegado a su vida familiar, pero siempre dispuesta a atender la polémica cuando es necesario.
La reciente ruptura entre Marysol y su madre por el uso del nombre del cantante es el ejemplo más crudo de que la ambición y los tecnicismos legales pueden romper incluso los lazos que sobrevivieron a la muerte del patriarca; aunque al final la paz encontró el camino para encontrarlas.
Sus hijos han quedado atrapados en el papel de "herederos de un conflicto", al tiempo de que la división fue evidente y cada uno mantiene su camino, en cierta paz, pero desconectados.
KVS