La dinastía Aguilar ha vuelto a convertirse en tendencia en las plataformas digitales durante las últimas horas.
En el marco del reciente partido de la Copa del Mundo 2026 celebrado en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, donde la Selección Mexicana se enfrentó a su similar de Chequia, Leonardo Aguilar protagonizó un polémico momento que causó indignación entre los organizadores al pasar por alto los estrictos protocolos de seguridad de la FIFA.
Antes de que diera inicio el encuentro mundialista, el joven intérprete de música regional mexicana aprovechó su acceso preferencial a la zona de cancha para acercarse al terreno de juego.
Sin embargo, su entusiasmo lo llevó a levantar de su podio de exhibición el balón oficial del torneo, bautizado como Trionda, con el fin de tomarse una fotografía.
De acuerdo con el reglamento de la FIFA, los balones oficiales de exhibición y de juego no pueden ser manipulados bajo ninguna circunstancia por aficionados, celebridades o invitados especiales, quedando su uso restringido de forma exclusiva para los futbolistas, el cuerpo arbitral y el personal debidamente autorizado.
Al percatarse de la acción, miembros del cuerpo de seguridad del estadio y delegados del evento se aproximaron rápidamente al cantante para pedirle de forma enérgica que colocara el esférico en su lugar.
Leonardo Aguilar exhibe el momento con humor
El cantante, quien acudió al evento deportivo acompañado por su padre Pepe Aguilar, documentó toda su estancia en el recinto a través de sus plataformas digitales, optando por tomar la llamada de atención de las autoridades del torneo con mucha ironía.
A través de sus historias de Instagram, Leonardo compartió la secuencia de imágenes que capturaron el incómodo momento.
En la primera publicación, donde se le observa sosteniendo la pelota con ambas manos, el artista escribió la frase: "Antes de regañarme porque no podía tocar el balón...".
Minutos más tarde, tras la intervención de los comisarios de la FIFA, subió una segunda fotografía posando al lado del esférico pero manteniendo las manos rígidamente entrelazadas detrás de la espalda, añadiendo textualmente: "Ahora sí, todo legal".
A pesar de que diversos usuarios en redes sociales especularon que la falta al protocolo de seguridad espacial y de cancha del torneo podría haberle costado la expulsión inmediata del recinto, los organizadores se limitaron al severo llamado de atención verbal.
Tanto Leonardo como Pepe Aguilar pudieron permanecer en sus asientos de privilegio y disfrutar del resto del partido mundialista sin mayores contratiempos.