Espectáculos

El infierno detrás de 'La vida de Adèle': Léa Seydoux revive el trauma que sufrió en el rodaje

A más de una década del polémico filme que la consagró en Cannes, la actriz francesa desnudó el lado más oscuro de trabajar bajo las órdenes del director Abdellatif Kechiche.

La vida de Adèle (2013) se mantiene como uno de los títulos más polarizantes, influyentes y cruciales para el cine LGBT+ contemporáneo. Aquella desgarradora historia de amor no solo reescribió las reglas del romance lésbico en la gran pantalla, sino que hizo historia en el Festival de Cannes cuando el jurado decidió otorgar la prestigiosa Palma de Oro de manera conjunta a su director, Abdellatif Kechiche, y a sus dos jóvenes protagonistas. 

Sin embargo, detrás de la obra de arte se escondía un infierno. Trece años después, los fantasmas de aquel rodaje hostil han vuelto a emerger en la Riviera Francesa, pero esta vez con un poderoso mensaje de sanación y sororidad. 

Léa Seydoux
Léa Seydoux

Léa Seydoux ha regresado por la puerta grande a esta edición de Cannes 2026, consolidada como una de las actrices más magnéticas del cine global y liderando dos de los estrenos mundiales más esperados del certamen: Gentle Monster, una intensa intriga de la directora Marie Kreutzer donde comparte créditos con la legendaria Catherine Deneuve; y The Unknown (L'Inconnue), un ambicioso drama psicológico de ciencia ficción bajo la batuta de Arthur Harari.

Pero más allá de sus nuevos proyectos, la artista acaparó los reflectores por un reencuentro que rompió el internet. Los fotógrafos captaron a Adèle Exarchopoulos luciendo una camiseta con el rostro de Léa impreso y la leyenda "Léa Forever", mientras que Seydoux le devolvió el guiño portando una prenda en total apoyo a su antigua compañera de reparto. 

El gesto se volvió viral de inmediato, siendo interpretado por la prensa internacional como una reafirmación pública de su inquebrantable amistad y una reconciliación simbólica con el doloroso pasado que las unió. 

Léa Seydoux recuerda el trauma de La vida de Adèle

A pesar del tiempo transcurrido y de haber alcanzado una postura de superación, Léa Seydoux no suavizó el tono al recordar las dinámicas de trabajo de Abdellatif Kechiche, calificando el proceso de filmación como algo llanamente "traumático", "horrible" y extenuante.

La actriz recordó ante los medios la desprotección absoluta que sufrieron durante las largas jornadas de rodaje, marcadas por un número infinito de repeticiones y la total ausencia de coordinadores de intimidad.

"Filmar desnuda y sin una coreografía clara me hizo sentir extremadamente vulnerable en su momento", confesó Seydoux, exponiendo los límites de un método de dirección que rozaba el abuso psicológico.

Sin embargo, la estrella francesa también reflexionó sobre cómo sobrevivir a esa experiencia límite terminó moldeando su identidad artística, transformando ese trauma en una necesidad fundamental como actriz: la de "ser vista" con honestidad y dejar una huella imborrable de su existencia en la historia del séptimo arte. Hoy, ambas actrices demuestran en Cannes que las heridas de La vida de Adèle finalmente han sanado, dejando en su lugar un legado de pura resiliencia. 


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.