Antonio del Valle, quien trabajó como mayordomo de Julio Iglesias en la década de los 80 en Miami, ofreció hace años un testimonio que hoy vuelve a generar atención tras las recientes denuncias contra el cantante.
Aunque sus comentarios datan de más de tres décadas, sirven para conocer cómo era el entorno del español en sus mansiones.
El ex mayordomo describió un ambiente marcado por el lujo extremo y comportamientos polémicos, incluyendo lo que calificó como promiscuidad desenfrenada y un estilo de vida autoritario dentro de la residencia.
Según Del Valle, la organización de la casa y el trato hacia quienes trabajaban con el artista reflejaban un orden rígido, casi tribal, donde Julio Iglesias ejercía un control absoluto.
Estas revelaciones fueron retomadas por la periodista española Carlota Corredera en su programa Directo al grano (TVE), recordando que se trataba de declaraciones antiguas, anteriores a las acusaciones recientes de presunto acoso y agresión sexual contra el cantante en 2021 en República Dominicana y Bahamas.
Más allá de estas polémicas, surgieron denuncias laborales recientes de exempleados de Iglesias que aseguran haber sido despedidos sin indemnización en su mansión de Punta Cana.
Los tribunales españoles y dominicanos han fallado a favor de los demandantes, ordenando pagos que oscilaron entre 900 y 53 mil euros, aunque la defensa del cantante continúa con recursos legales pendientes.
El testimonio de Del Valle y las denuncias más recientes contribuyen a dibujar un retrato complejo de la vida de Iglesias detrás de la fama.
Mientras algunos destacan su legado musical, otros cuestionan la forma en que gestionaba su entorno personal y laboral. Estas historias ponen en evidencia la diferencia entre la imagen pública del artista y lo que ocurría dentro de sus residencias, ofreciendo un panorama completo de una vida marcada por el lujo, los excesos y la polémica.
JCM