A través de las redes sociales es que Kelly Hopton-Jones se ha dado a conocer por hablar sobre su maternidad y algunos consejos de crianza, creando así una comunidad digital que la apoyan y le han mostrado su cariño.
Pero ahora es ella la que ha dado a conocer una mala noticia, pues un descuido provocó que terminara atropellando a su propio hijo de casi dos años, lo que lamentó profundamente en sus redes con diversos mensajes sobre lo sucedido.
La influencer Kelly Hopton-Jones atropella a su hijo
La creadora de contenido recientemente se sinceró en sus redes sociales y habló de cómo un momento puede cambiar todo y cómo lamentaba el haber tenido el descuido que terminó con el atropellamiento de su hijo de 23 meses de vida.
Ni siquiera puedo asimilar del todo lo diferente que podría haber sido esta situación ahora mismo. Es tan fácil empezar a cuestionarlo todo. Si la mañana hubiera sido diferente. Si hubiera ido a trabajar como siempre, los dos niños habrían estado a salvo en sus sillas de coche. ¿Por qué no lo estábamos sujetando? ¿Por qué no revisé bien antes de arrancar?
Según lo que se ha dado a conocer, la mujer que comparte consejos en su blog de crianza Hillside Farmhouse aseguró que había llevado a su hija de 4 años a recoger donas previo a una actuación de baile que tenía, mientras que su esposo y su hijo Brian se quedarían en casa, pero en un descuido el menor, que se encontraba en el garaje, salió corriendo.
"En cuestión de segundos, nuestro hijo fue atropellado por nuestro coche",
Los vecinos de la creadora de contenido rápidamente actuaron para cuidar a la menor de 4 años mientras ambos padres trasladaban a Brian al hospital, donde les mencionaron que sufrió algunas fracturas pélvicas y algunas abrasiones en el accidente.
Se le realizaron más pruebas, pero no se encontraron mayores problemas, por lo que el médico les mencionó que: “Está herido, pero esto es algo de lo que puede recuperarse".
“Podríamos volvernos locos con los "qué hubiera pasado si...", y la verdad es que un poco. Pero los accidentes ocurren. Y no dejo de pensar en lo que les diría a mis hijos algún día si les pasara esto. Sería mucho más amable que lo que nos decimos ahora. Los accidentes ocurren, y los únicos errores son los que no aprendemos. Hemos tenido suerte de que no nos haya ocurrido este trágico accidente”.