Finn Wolfhard ya no es el niño que conocimos en Hawkins y se encargó de dejarlo claro durante su reciente aparición en Saturday Night Live.
Sin embargo, lo que empezó como un ejercicio de nostalgia terminó convirtiéndose en un momento incómodo que rápidamente encendió las redes sociales, algo por lo que los monólogos de SNL son conocidos. Finn no es la primer persona en crear reacciones ante ello.
Durante su monólogo de apertura, el actor de 23 años reflexionó sobre lo extraño que fue atravesar la pubertad bajo la mirada de millones de espectadores, usando un tono sarcástico para describir una experiencia que, según él, estuvo lejos de ser un sueño.
¿Qué fue lo que dijo Finn Wolfhard en su monólogo?
Finn tomó uno de los temas más importantes para su monólogo de Saturday Night Live: mostrar en cámara cómo fue creciendo poco a poco y ante ello, fue que eligió la manera más "polémica" de poder hacerlo
“Stranger Things empezó cuando tenía 12 años y debo decir que se siente increíble tener a millones de personas viéndote crecer y pasar por la pubertad… qué sueño”, ironizó ante la audiencia.
Wolfhard continuó enumerando varias de sus “primeras veces”, todas ocurridas frente a las cámaras de Netflix. Desde el cambio de voz hasta su primer beso, el actor subrayó cómo momentos íntimos de su crecimiento quedaron registrados públicamente.
“Muchas personas saben exactamente cuándo pasó y yo ni idea. Mi voz cambió en cámara y mi primer beso fue en cámara. No puedo creerlo”.
El tono del monólogo dio un giro cuando Finn lanzó una comparación que muchos consideraron innecesaria y ofensiva. Al hablar de sus descubrimientos durante la adolescencia, los comparó con los efectos especiales de la serie:
“La primera vez que supe cómo se veía una mujer allá abajo fue en cámara también”, dijo, en una referencia que varios interpretaron como una alusión vulgar a los monstruos de Stranger Things: los demogorgones.
Finn Wolfhard’s monologue! pic.twitter.com/aJMwIACmYG
— Saturday Night Live - SNL (@nbcsnl) January 18, 2026
La frase no tardó en viralizarse y provocó una ola de críticas. Mientras algunos usuarios pidieron su “cancelación”, otros defendieron que se trataba de humor incómodo dentro de un contexto de sátira.
Para cerrar su intervención, Wolfhard remató con una frase contundente:
“Stranger Things terminó y ya no soy un niño”.
¿Honestidad brutal o falta de tacto?
La reacción en redes quedó dividida. Por un lado, hay quienes aseguran que el actor solo estaba expresando de manera cómica lo que trae consigo crecer, como lo es la sexualidad, así mismo muchos mencionaron la similitud de la vagina con los mosntruos de Hawkins.
Y ni hablar de la cabeza del monstruo final. El desollamentes o como se llame era literalmente una vagina. pic.twitter.com/fXgVzBpk3i
— N.O. (@NolaOkl5036) January 19, 2026
"Y ni hablar de la cabeza del monstruo final. El desollamentes o como se llame era literalmente una vagina".
"Es un muy buen chiste… seamos honestos… la cabecita del demo si parece puchaina. Pero como hoy en día todo les ofende pues valen muchísima verg....".
"Bueno, técnicamente el Demogorgon tiene más dientes, pero la arquitectura es parecida. Finn solo dio una clase de anatomía nivel Hawkins".
"Eso… es todo? Literal es un chiste de guion ni que el lo hubiera hecho por ofender a alguien es un programa de comedia."
Por otro, varias voces señalaron que el comentario fue misógino y reduccionista, incluso si se trataba de una metáfora humorística.
"Imagínate hacer ese chiste de la vagina, cuando la vulva y la cavidad vaginal son lo más hermoso de la creación".
"Pues no. No se parece en nada y mejor que no hagamos chistes entonces de las pollas que hay muchos".
Un discurso que no es nuevo en su carrera
Más allá de la polémica, las declaraciones de Finn Wolfhard no llegan de la nada. Desde hace años, el actor ha hablado abiertamente sobre la incomodidad de crecer frente a las cámaras y la presión de convertirse en una figura pública desde la infancia.
En entrevistas pasadas, ha reconocido que el éxito temprano de Stranger Things lo obligó a madurar demasiado rápido, enfrentando expectativas que iban mucho más allá de su edad.
Para muchos de sus seguidores, su monólogo en Saturday Night Live no fue un intento de provocar, sino otra muestra de la dificultad de procesar una adolescencia vivida bajo el escrutinio constante.