A más de un año de la muerte de Ozzy Osbourne, su hija Kelly compartió nuevos detalles sobre la despedida que la familia realizó en privado y reveló que decidieron mantener el cuerpo del cantante en casa durante varios días antes de su funeral.
El líder de Black Sabbath murió el 22 de julio de 2025 a los 76 años, apenas unas semanas después de subir por última vez a un escenario durante el concierto Back to the Beginning, realizado en Birmingham, Inglaterra.
Ahora, Kelly Osbourne habló sobre lo ocurrido inmediatamente después de la muerte de su padre y explicó que la familia tomó la decisión de no trasladarlo a una morgue, pues querían tener tiempo para despedirse de él en la intimidad
¿Por qué la familia de Ozzy Osbourne mantuvo su cuerpo en casa?
En entrevista con la revista Hello!, publicada este lunes 31 de agosto, Kelly explicó que Ozzy fue llevado directamente a casa después de su fallecimiento, donde permaneció durante algunos días acompañado por sus seres queridos.
“No llevamos a mi padre a ningún tipo de morgue. Vino directamente a casa y pudimos pasar unos días con él, llorar su pérdida junto a él y asegurarnos de que todo fuera como queríamos”.
De acuerdo con la hija del músico, esta decisión permitió que los Osbourne atravesaran los primeros momentos del duelo de manera privada y se despidieran del llamado Príncipe de las Tinieblas antes de las ceremonias públicas realizadas posteriormente.
Kelly también recordó el apoyo que recibieron de los seguidores de su padre. La familia recibió flores, notas y distintos obsequios después de que se dio a conocer su fallecimiento.
La cantante aseguró que esas muestras de cariño tuvieron un importante significado para ellos, pues les permitieron comprobar el alcance que Ozzy había tenido entre sus seguidores.
¿De qué murió Ozzy Osbourne?
Ozzy Osbourne murió el 22 de julio de 2025, apenas 17 días después de ofrecer su último concierto junto a Black Sabbath en Villa Park, Birmingham.
Posteriormente, su certificado de defunción reveló que entre las causas de su muerte estuvieron un paro cardíaco y un infarto agudo de miocardio, mientras que también se señalaron la enfermedad arterial coronaria y el Parkinson con disfunción autonómica como condiciones relacionadas.
Días después de su fallecimiento, Birmingham recibió nuevamente al músico para una multitudinaria procesión fúnebre en la que miles de personas salieron a las calles para despedirlo.
Más de un año después, Kelly reconoció que la pérdida continúa marcando su vida y aseguró que no volverá a ser la misma persona que era antes de la muerte de su padre.
“Todo es diferente. Yo soy diferente. Todo ha cambiado”, expresó al hablar sobre el proceso de duelo que todavía atraviesa.
jk