En una industria que a menudo oculta las imperfecciones, David Harbour ha decidido abrirse por completo.
El actor de Stranger Things reveló recientemente que ha comenzado una psicoterapia intensa, asegurando que este cambio ha marcado una diferencia radical en su tratamiento contra un trastorno mental que le fue diagnóstico desde los 25 años.
Harbour, quien recientemente se despidió de su icónico papel como Jim Hopper, compartió detalles íntimos sobre su salud mental en una entrevista para Future of Personal Health.
Sus declaraciones no solo buscan normalizar la terapia, sino también ofrecer una hoja de ruta para quienes atraviesan situaciones similares.
¿Qué problema de salud tiene David Harbour?
El actor ha sido transparente al confirmar que vive con trastorno bipolar. Esta condición le fue diagnosticada a los 25 años, tras sufrir un episodio que lo llevó a ser internado en una institución mental.
Harbour ha relatado que su diagnóstico llegó en un momento crítico, poco después de haber decidido dejar el alcohol en 1999, lo que lo obligó a enfrentar su realidad con total sobriedad.
"Cuando dejé de beber, me obligó a enfrentarme a muchos demonios que afloraron".
¿Qué es el trastorno bipolar y cómo afecta a quien lo padece?
El trastorno bipolar es una afección mental que provoca cambios extremos en el estado de ánimo. Estos fluctúan entre episodios de manía (euforia excesiva, energía desbordada o irritabilidad) y episodios de depresión (tristeza profunda).
En el caso de Harbour, él describe sus crisis como un caos de pensamiento donde pierde la noción de la realidad. Es una condición crónica que, aunque no tiene una “cura” definitiva, es totalmente controlable con el tratamiento adecuado.
Psicoterapia intensa: el complemento vital que necesitaba David Harbour
Aunque el actor ha estado en terapia desde que dejó el alcohol, confesó que recientemente elevó el nivel de su tratamiento con resultados asombrosos:
“Solo recientemente he comenzado una psicoterapia intensa y ha marcado un mundo de diferencia”, explicó Harbour."No he tenido un solo brote maníaco desde que empecé el psicoanálisis con un buen terapeuta."
En sus palabras y experiencias, el actor ha invitado a demás personas a poder probar las psicoterapias:
"La medicación por sí sola es solo la mitad de la batalla. No hay una fórmula mágica, solo hay trabajo individual arduo. Si no puedes pagar la terapia, busca grupos que no cobren o que no cobren mucho. Mejorarás."
En un ejercicio de honestidad, el actor describió por primera vez qué sucede en su mente durante una crisis:
“El pensamiento se vuelve desordenado y caótico. Las cosas que no tienen significado se vuelven significativas”.
Explicó que los nombres, números y colores adquieren significados extraños y que llega a sentir un “narcisismo fundamental” donde cree ser el centro de todas las cosas:
"Mis episodios maníacos son, por supuesto, una manifestación de mi psicopatía particular. Todos comparten esos rasgos, pero cada episodio se ha vinculado a ciertas fijaciones que tenía en ese momento".
David Harbour deja claro que la salud mental es un camino que requiere valentía, constancia y apoyo. Su testimonio no solo humaniza a las estrellas que admiramos, sino que también recuerda a todos que pedir ayuda y tomarse el tiempo para sanar es un acto de fuerza, no de debilidad.