Hablar de John Travolta es hablar de una de las carreras más fascinantes y cambiantes en la historia del cine.
Desde convertirse en un ícono juvenil gracias a los musicales que definieron a toda una generación, hasta reinventarse como un actor de culto en el cine más sofisticado de los años noventa, su trayectoria ha estado llena de momentos clave que lo consolidaron como una estrella global.
A lo largo de las décadas, Travolta ha demostrado una versatilidad única, capaz de dominar el drama, la comedia, el romance y la acción con la misma naturalidad.
Aquí un breve conteo sobre las mejores películas del grandioso John Travolta:
Pulp Fiction (1994)
Considerada una obra maestra de Quentin Tarantino, esta película marcó el gran regreso de Travolta. Interpretó a Vincent Vega, un asesino a sueldo elegante y carismático que protagoniza algunas de las escenas más icónicas del cine moderno, incluyendo el famoso baile.
Esta actuación le devolvió prestigio, lo nominó al Oscar y lo posicionó nuevamente como uno de los actores más importantes de Hollywood.
Fiebre de sábado por la noche (1977)
Esta película convirtió a Travolta en una superestrella mundial. Su personaje, Tony Manero, era un joven que encontraba su escape en la pista de baile, reflejando toda una época dominada por la música disco.
Su actuación fue tan impactante que recibió una nominación al Premio Oscar, y su imagen quedó grabada para siempre en la cultura popular.
Vaselina (1978)
Tras el impacto de Fiebre de sábado por la noche, su interpretación de Danny Zuko demostró una versatilidad electrizante al equilibrar la dureza del rebelde con una vulnerabilidad cómica y un carisma musical que pocos actores han logrado igualar.
La película funciona como el vehículo perfecto para su magnetismo, permitiéndole adueñarse de la pantalla a través de una expresión corporal única y una química legendaria con Olivia Newton-John.
Face/Off (1997)
Face/Off representa la cúspide del cine de acción de los 90 y es una de las mejores películas de John Travolta porque le permitió ejecutar un tour de force interpretativo verdaderamente insólito.
En esta cinta, Travolta no solo interpreta a un héroe, sino que debe habitar la piel de su peor enemigo, imitando con una precisión casi quirúrgica los gestos, la locura y el lenguaje corporal de Nicolas Cage.
Get Shorty (1995)
Es una pieza fundamental en la carrera de John Travolta porque marcó su consolidación como un actor de comedia sofisticada, alejándose de los roles puramente físicos para abrazar el cinismo elegante.
Al interpretar a Chili Palmer, un prestamista de la mafia que decide probar suerte en Hollywood, Travolta logra una fusión perfecta entre frialdad y encanto, demostrando que podía dominar la pantalla a través de diálogos afilados y una presencia imperturbable, tanto así que esa actuación le valió un Globo de Oro.
Urban Cowboy (1980)
Esta película imprescindible porque logró lo que parecía imposible, transformar la estética del "macho" de los años 70 en el cowboy romántico de los 80, desatando una auténtica fiebre por la cultura country en todo el mundo.
En el papel de Bud Davis, John Travolta demostró una faceta mucho más terrenal y cruda, alejándose de las luces de la discoteca para explorar la vulnerabilidad masculina y los conflictos de clase en el Texas petrolero.
Carrie (1976)
Aunque su participación es secundaria, Carrie es una pieza clave en su filmografía porque permitió al mundo descubrir el potencial de John Travolta para interpretar a personajes antagónicos y peligrosos.
En el papel de Billy Nolan, el matón de instituto que instiga la cruel broma contra Carrie White, Travolta proyecta una energía amenazante y salvaje que contrastaba radicalmente con la imagen de galán que adoptaría poco después.
Mira quién habla (1989)
Mira quién habla es una película fundamental porque rescató el carisma paternal y cómico de John Travolta en un momento en que la industria parecía haberle dado la espalda.
Al interpretar a James, el taxista con alma de niño que termina convirtiéndose en la figura paterna ideal, Travolta demostró una calidez humana y una ligereza que lo alejaron de sus roles de "chico duro" o bailarín.
Código: flecha rota (1996)
Código: Flecha Rota (Broken Arrow) es una pieza clave porque representa el momento exacto en que John Travolta se consolidó como el villano de acción predilecto de los años 90.
Tras su resurgimiento con Tarantino, esta película de John Woo le permitió desatarse por completo en el papel de Vic Deakins, un piloto militar traidor que roba ojivas nucleares.
Travolta se adueña de la función con una actuación cínica y magnética, dotando a su antagonista de un estilo impecable y una frialdad casi lúdica que lo hace extrañamente carismático.
Hairspray (2007)
Hairspray representa uno de los desafíos más arriesgados y brillantes en la carrera de John Travolta, ya que aceptó el reto de interpretar a Edna Turnblad, siguiendo la tradición del musical de Broadway.
En esta película, Travolta desaparece por completo bajo capas de prótesis y maquillaje para entregar una actuación llena de ternura, humor y una agilidad sorprendente.
Lejos de caer en la caricatura, dota al personaje de una dignidad y una alegría contagiosas, demostrando que su talento para el baile y el canto seguía intacto décadas después de su debut.
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