La directora jalisciense, Kenya Márquez, presentó su película Se Busca en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), donde retrata la problemática de los desaparecidos desde el punto de vista de una adolescente que rastrea su origen tras descubrir su rostro en una cédula de búsqueda.
Esta cinta que compite por el premio Mezcal y el premio Maguey es protagonizada por Rocío Guzmán, como René, tiene como aliada a Lara, interpretada por Camila Calónico, quienes recorren Ciudad Juárez repartiendo volantes y preguntando para dar con una familia que no es quien la crió en la lejana Ciudad de México.
“La idea era poder contar una historia donde la premisa principal partiera de un amor inmenso de un padre de una madre hacia su hijo y sobre todo tener como presentación principal, por decirlo así, hasta donde la pérdida de un ser humano te lleva por la parte de la resignación [...] Para mí era muy importante contar una historia de desaparecidos y de personas que han perdido a un ser querido en una situación no deseada. Y para mí también era muy importante contarla desde el punto de vista de de lado contrario de ‘de un hijo buscando a’ y eso sentía que a veces nos olvidamos de los que están del otro lado también y que se tenía que contar”, comentó durante la sesión de preguntas y respuestas al término de la premiere en el encuentro cinematográfico este domingo.
Se trata del cierre de la trilogía que Márquez comenzó con Fecha de caducidad, luego Asfixia, donde además de la pérdida de un ser querido, aborda la maternidad. Con un final abierto como sello distintivo de la cineasta y ex directora del FICG, la cinta que recorre las dunas, caminos y calles de la ciudad chihuahuense convoca a reflexionar sobre otros protagonistas en la búsqueda de seres queridos, en este caso René quien siendo bebé su caso permanecía archivado y por azares de la vida, reconoce su rostro y ante la falta de claridad de sus padres decide emprender la travesía al norte del país.
Márquez añadió que también buscó dar salida a temas como los feminicidios, la violencia a la mujer y también reflexionar sobre la maternidad.
“Hay una serie de elementos que no quería dejar de contar a partir de la historia de estos dos seres [los padres interpretados por Eileen Yañez y Fabián Corres] que pierden aparentemente toda su tranquilidad pero que tienen esa fuerza y esa valentía de liberarse a partir de la pérdida. Es una película para mí muy luminosa, me reconcilio, yo también me reconcilio con mi vida y con todo lo que me representa como mamá, yo estoy dejando parte de esa maravilla y para el día de hoy estoy muy bendecida”.
Rocío y Camila comentaron que lograron esta química en pantalla como René y Lara a partir de las herramientas que les daba la historia y además de compartir tiempo durante el rodaje donde vivieron juntas.
“En Ciudad Juárez estuvimos todo el tiempo juntas, entonces creo que un poco estar allá y tenernos la una a la otra nos hizo como cercanas, no sé, yo sentía mucha admiración por Camila en el film, entonces también siento que eso permeó un poco a René”, dijo Rocío Guzmán.
“Siento que la forma en la que fueron construidos los personajes de René y Lara por separado, como al combinarlos, funcionaba como un buen organismo, ¿no? Como que se generó una actividad en donde, creo que son muy buenas amigas y aparte de eso como que hay que saber un guiño como de algo más, pero principalmente porque son aliadas, ¿no?”, agregó Camila Calónico.
La película se filmó tres semanas en Ciudad de México y tres en Ciudad Juárez. “Se siente desolada, se siente la problemática que se vive en el país. Afortunadamente todo el mundo tuvo un gusto con vivir ahí, pero una alianza muy bonita en la película y que se refleja en pantalla en todo mundo”, dijo la productora Janeth Mora.
MC