La actriz Barbie Ferreira no regresó a la tercera temporada de Euphoria como Kat Hernández, algo que anunció hace tiempo en sus redes argumentando que no le agradaba el rumbo que tomaba su personaje.
Afortunadamente para sus seguidores, la podrán ver junto a Dacre Montgomery resucitando el clásico de terror de 1978 Faces of Death (Rostros de la muerte), enfocada en el lado más crudo de las redes sociales.
¿De qué trata Faces of Death, la nueva película de Barbie Ferreira?
"Vemos videos de personas muriendo todo el tiempo, ya sea en las noticias, en Instagram o en X. Es algo que está completamente normalizado, y Faces of Death ya no es una idea impactante, es simplemente la realidad en la que vivimos", afirma la actriz que se dio a conocer por Euphoria.
Ferreira da vida a Margot, una moderadora de contenido con un agudo sentido de la justicia y una profunda herida, vinculada a un vídeo viral que derivó en una tragedia familiar de la que le resulta imposible sanar.
"A medida que avanza la película, se da cuenta de que en realidad está trabajando para el enemigo de una manera importante. Y eso para mí fue una perspectiva interesante, interpretar a alguien que cree en la bondad de los humanos, tal vez debido a su trauma, y que está tratando de luchar por ello", explica.
En el otro extremo, Montgomery construye, desde la patología y la observación de la violencia social, la figura de un asesino en serie para el que se basó en "personajes de la sociedad estadunidense que han cometido atrocidades recientemente, como tiroteos, o figuras prominentes como políticos", indica.
"Desafortunadamente, hay muchas cosas de la vida real que pude estudiar para meterme en este personaje", agrega el actor de Stranger Things.
Más allá de impacto visual, la nueva versión de la película sumerge al espectador en una duda metafísica cuando Margot descubre una cuenta que parece recrear minuciosamente los crímenes de la película de 1978, un falso documental dirigido por John Alan Schwartz y enmarcado en el subgénero mondo.
Bajo el actual paradigma de la desinformación y los montajes digitales, la narrativa plantea si las ejecuciones de los vídeos que se viralizan son reales o se trata de una sofisticada puesta en escena.
La ambigüedad con la que juega esta película sirve para retratar el estado de la cultura actual a través del terror, "el único género que puede tener conversaciones sociopolíticas realmente complejas y enmascararlas bajo este tipo de disfraz, como el shock y el pavor", sostiene Montgomery.
La muerte en todas partes
Faces of Death funciona además como un testamento de la evolución, no solo de las narrativas de horror cinematográfico, sino de la propia visión que tiene el internauta con la muerte.
"Lo que resultaba impactante a finales de los 70 ya no lo es en 2026. Un niño de 5 años ha visto cosas más locas inadvertidamente en su iPad que un adulto intencionadamente en una superproducción", denuncia Ferreira.
Con la irrupción de las nuevas herramientas de Inteligencia Artificial, "casi ni nos damos cuenta de cuánto consumimos porque se ha normalizado mucho (…) Es como si estuviéramos bombardeados con imágenes, violencia y todo tipo de cosas que son perjudiciales para el cerebro", añade.
Y es que en los casi 50 años que han pasado desde una película a otra, "la relación con la muerte ha cambiado enormemente", indica por su parte la coescritora y productora del proyecto, Isa Mazzei.
"Cuando salió la original, (la muerte) era algo que tenías que buscar si lo querías ver, no se tenía tanto acceso. Ahora, abrimos nuestro teléfono, abrimos las redes sociales y vemos la muerte por todas partes, incluso cuando no la buscamos", agrega.
Esta sobreexposición fue una de las claves que quisieron plasmar en la película.
"Hay partes que son difíciles de ver porque pienso en el contexto en el que vemos las imágenes, y cuando estás en una sala de cine, son perturbadoras y te tapas la cara. Pero luego, cuando te salen mientras revisas el móvil, simplemente te encoges de hombros y pasas de largo, o te asustas un poco y luego pasas de largo", precisa Mazzei.
El proceso creativo de la nueva versión de Faces of Death se topó, a su vez, con las contradicciones del sistema. "Fue muy difícil encontrar una manera ética, legal y corporativamente aprobada de incluir ese contenido en la película, pero para otras corporaciones no es difícil obtener ganancias al ofrecer ese contenido a los niños", sentencia el director y coescritor del filme, Daniel Goldhaber.
hc