Un espectáculo cargado de emoción, nostalgia, tradición mexicana, y conexión con el público, que estuvo dividido en tres bloques: vida, muerte y agradecimiento, es el que brindó la noche del sábado Carlos Rivera en el Coliseo Centenario, donde sus más fieles seguidores gozaron de una memorable velada, en la que el artista celebró la vida y honró a quienes ya no están a través de un nutrido repertorio musical que forma parte de "Vida México Tour".
Al recinto poco a poco fueron arribando sus seguidores de ambos sexos y de todas las edades, con la seguridad de que disfrutarían de una divertida noche.
El tiempo corría y finalmente cuando el reloj marcó las 21:46 horas, los músicos y una pareja de violinistas ejecutaron una introducción para acompañar al cantante tlaxcalteca quien salió al enorme escenario decorado con múltiples y enormes pantallas, siendo recibido con gran ovación.
Concierto de Carlos Rivera en Torreón
Ataviado en un elegante traje color negro, Rivera arrancó el concierto con el tema “Solo por hoy”, y al concluirlo saludó a su público:
"Muy buenas noches Torreón, que felicidad estar en esta tierra de mi corazón, se viene una noche muy fuerte, los invito a un viaje del que quiero que disfruten, un viaje de la vida porque la vida es sólo un ratito, así que un día a la vez", dicho esto los gritos no se hicieron esperar.
"El hubiera no existe", "Perdiendo la cabeza", "Amo mi locura" y "Quedarme aquí", fueron las siguientes melodías rítmicas con las que prendió a sus seguidores.
"Lo mío lo mío es el amor, ¿Dónde están los enamorados?", preguntó el cantante, y continuó, "aquí vienen todas sus melodías", se trataba de las románticas tales como "Gracias a ti", "Para ti", "Sólo tú " y "Fascinación", con las que algunas fans aprovecharon para obsequiarle ramos de rosas rojas.
Tras una dinámica que organizó Carlos, diversas parejas de enamorados aparecieron en las pantallas haciendo alusión como si fueran fotografías instantáneas y los que fueran apareciendo se darían un beso en la boca, todo esto mientras entonaba "Un viaje a todas partes".
Hubo propuesta de matrimonio
El romanticismo continuó con "La carta", con la que un caballero del público aprovechó el momento para pedirle matrimonio a su novia, y al darle el sí le colocó un anillo en su dedo.
Rivera continuó con "Que lo nuestro se quede nuestro" y "Digan lo que digan".
El buen ambiente estaba a su máxima expresión y los puso a bailar con "Lo digo", además emocionó a las damas al quitarse el saco, y mostrar sólo una playera blanca y un chaleco.
"El vuelo", fue otra balada con la que emocionó a sus fans, y algunas de ellas no dudaron en levantar sus carteles en los que le manifestaban que venían de otros estados, que cumplían años o bien, que lo amaban.
"Sincerándome", "Sería más fácil" y "Me muero", fueron los siguientes éxitos que entonó Carlos, mostrando su lado sentimental al recordar una vez más que aquí estamos de paso y nos espera otra vida, por lo que las lágrimas recorrieron sus mejillas.
Durante la presentación, la conexión emocional fue uno de los elementos más destacados. Rivera no sólo interpretó sus canciones, sino que conversó con el público y generó momentos íntimos y festivos.
En el siguiente bloque las pantallas mostraron tradiciones mexicanas como el Día de Muertos, así como siluetas de integrantes de mariachi.
El cantante apareció con traje de charro en color gris y acompañado del mariachi los complació con "El rey", mientras los asistentes levantaban globos con los colores de la Bandera de México.
"Vienen las canciones de dolor", anunció el artista, mientras se tomaba un trago de tequila y recordaba frases de cantantes finados como Cuco Sanchez, José Alfredo Jiménez y Antonio Aguilar.
Posteriormente cantó "Fallaste corazón", "La vida no vale nada" y "Puño de tierra".
Tanto a sus seguidores como a su familia lagunera presente, les dio una probadita de algunos de sus temas recientes, como "Vuélveme loco", el cual grabó con Alejandro Fernández y continuó con "Alguien", entre otros más.
La producción visual y musical, con arreglos especiales y elementos tradicionales, reforzó el sentido de orgullo y pertenencia entre los asistentes.
"Todavía no te olvido", "Cien años", "Ya no vives en mi", "La luna del cielo", "Almas", "Recuérdame" y "No es para menos", fueron temas que pusieron sentimentales a sus admiradores al recordar a seres queridos que ya partieron al cielo.
Se acercaba la recta final, mientras tanto los deleitó con “Larga vida”, "Las vidas que tú quieras", "Regrésame mi corazón" y "Otras vidas", con la que se despidió de su fiel público, pero no conformes le solicitaron la clásica otra, y efectivamente regresó para cantarles "Cómo pagarte", "Que significa el amor", "Un velero llamado libertad", "Tu de qué vas" y finalmente cerrar a las 24:55 con "Te esperaba", que le dedica a su hijo, sellando una noche que se vivió como una auténtica celebración de la música, la identidad mexicana y la vida misma, reconociendo que este concierto en Torreón ha sido uno de los mejores de su nuevo tour, ya que estuvo presente su madre, originaria de Matamoros, Coahuila, a quien le gritaron "suegra", asegurando Carlos que orgullosamente él lleva sangre lagunera en su ser.
Todos sin excepción se llevaron un grato sabor de boca, ya que disfrutaron un concierto inigualable con una duración de tres horas.
dahh.