En la nueva serie de Netflix “DOC” Alejandra Ambrosi interpreta a Irene, la fría y calculadora directora de la farmacéutica Vitamerk que colabora con doctores; la actriz reveló que su personaje antagónico hace un contrapeso del sentido de la colaboración en comunidad al enfrentarlo con el pensamiento individualista y egoísta.
“Es una mujer muy fuerte, con gran liderazgo, Vitamerk es la farmacéutica con la que trabaja el hospital donde se encuentra el elenco principal; me encantó la idea de operar desde la sombra con este personaje”, describió en entrevista con MILENIO.
El protagonista es Juan Pablo Medina, quien interpreta a Andrés Ferrara, un médico internista que después de un intento de asesinato pierde la memoria de los últimos 12 años de su vida encontrándose en un contexto muy diferente al que recuerda.
“De ser un doctor frío que se dejó llevar por la inercia de su propio trabajo perdiendo ese contacto humano con los enfermos, al momento en que sufre el accidente y pierde la memoria se tiene que poner en los zapatos del paciente, un ejercicio que todos los doctores tendrían que hacer para entender su punto de vista, el qué se siente estar del otro lado de la bata blanca”, compartió Ambrosi sobre Andrés.
Versión nacional
La historia inspirada en la del doctor Pierdante Piccioni de la serie italiana que ya ha sido adaptada en varios países, es el escenario perfecto para que los actores interpreten roles soñados como médicos, o en el caso de Alejandra, una empresaria “sofisticada, profundamente segura de sí misma, con la capacidad para leer a las personas y anticiparse a los escenarios”.
La actriz aseguró que “a los actores siempre nos encanta transportarnos a otros mundos, atrevernos a hacer lo que nunca pensamos ser en la vida real y es muy rico para la ficción el mundo de la medicina, de los hospitales, la urgencia, estar entre la vida y la muerte”.
Alejandra Ambrosi explicó que su personaje hará equipo con un doctor interpretado por Iván Sánchez, ya que ambos personajes comparten sentimientos e intenciones de crecer profesionalmente aunque sea de manera fría y calculadora.
“Irene forma parte de la fuerza antagónica de este proyecto, junto con el doctor Marco, Los dos tenemos una relación pasional y somos seres ambiciosos que queremos llegar lejos juntos, si algo tenemos en común es esta meta en la jerarquía, subir los escalones para tener más poder y dinero. Dentro de esta ambición se ven enredados los personajes, aunque el amor y la pasión también nublan la razón, se ciegan ante las consecuencias de sus actos y eso trae consecuencias”, adelantó.
Alejandra colocó a su personaje y al de Ivan en un mundo frío que busca ser más práctico porque no hay tiempo que perder: “¿Qué es eso de ser empáticos y de brindar una atención personalizada? Se salvan vidas o no y luego le damos la vuelta a la página, porque así funcionan las esferas de poder”.
Y reflexionó: “Hoy más que nunca, además en tiempos de la inteligencia artificial, lo que nos va a dar valor a nosotros y a los doctores es el valor humano, es el contacto emocional, visual, físico, brindar apoyo, escuchar y conectar. Ese es el gran contrapreso de Andrés, el Doc”.
Interpretar a un personaje “tan frío”, dejó a la actriz una reflexión que aplicará no solo en su carrera, sino en su vida cotidiana. Pues también ha visto cómo líderes de empresas caen a consecuencia de sus decisiones inmorales.
“El aprendizaje para mí con Irene y estos personajes es que no puedes ir más allá del bien y mal, más allá de la moral, lo correcto y lo incorrecto, cuando tú tomas decisiones que afectan a más personas porque solamente estás pensando en tu propio beneficio, tarde o temprano va a traer consecuencias”, opinó.
“Realmente vivimos en una comunidad, en colectividad, y para mí un proyecto como DOC refleja justamente este sentido de la colaboración de la comunidad versus el pensamiento individualista y egoísta”.