En los últimos años se han registrado periodos con calor ‘inusual’ en invierno, temporada que se asocia con bajas temperaturas. Estos cambios no necesariamente significan que haya terminado, se pueden generar por varias razones climáticas que explican por qué el termómetro comience a incrementar paulatinamente en los meses tradicionalmente más fríos del año.
Uno de los principales factores es la debilidad de los frentes fríos que ingresan al país durante la temporada invernal. Estos sistemas atmosféricos son los responsables de traer aire frío desde el norte. Cuando llegan con menor intensidad o se presentan con menos frecuencia, el aire cálido permanece más tiempo en las regiones, lo que provoca temperaturas por encima de lo normal para la temporada.
¿Invierno con calor? Estos son algunas factores
Otro factor es el cambio en la dirección de los vientos. En ocasiones, corrientes provenientes del sur o del Golfo de México transportan aire más cálido. Este fenómeno puede provocar que durante algunos días el ambiente sea más propio de primavera que de invierno.
Una de las principales causas del calor durante el invierno es la presencia de sistemas anticiclónicos, es decir, áreas de alta presión en la atmósfera que generan estabilidad climática. Estos sistemas impiden la formación de nubes y favorecen cielos despejados, lo que permite que los rayos del sol calienten con mayor intensidad la superficie.
Por esta razón, en invierno es común que las mañanas sean frescas, pero las tardes resulten cálidas.
Influencia del cambio climático
Especialistas también advierten que el cambio climático está modificando los patrones del clima en diferentes regiones del mundo. Entre sus efectos se encuentran inviernos menos fríos, variaciones bruscas de temperatura y episodios de calor fuera de temporada.
Estos cambios provocan que algunas zonas experimenten días cálidos incluso durante los meses invernales.
Fenómenos climáticos globales
A lo anterior se suman fenómenos climáticos de gran escala, como El Niño, que alteran la circulación atmosférica y pueden generar temperaturas más altas de lo habitual en ciertas regiones.
En conjunto, estos factores explican por qué, a pesar de estar en invierno, algunas jornadas pueden sentirse más cálidas de lo esperado, una situación que podría repetirse con mayor frecuencia en los próximos años.
SJHN